
Durante este tiempo, he leído libros (el recuento del año ha ascendido a 32), he visto películas, he preparado clases y corregido exámenes... Sin embargo, mi vida en la red, incluyendo las visitas a vuestros blogs, ha sido casi inexistente. Supongo que ya tenía que pasar demasiado tiempo delante de la pantalla por obligación como para hacerlo por devoción. Espero que me lo perdonéis.
Y no sólo os he dejado abandonad@s a tod@s vosotr@s, sino que apenas he tocado una muñeca en meses. Todos los días me acercaba a sus estanterías, pero las admiraba desde una prudente distancia. Así que el ultimátum del pasado sábado no sólo no me extrañó en lo más mínimo, sino que no puedo más que darles toda la razón a nuestras chicas y acceder a todas sus peticiones (a ver, lo del crucero Fashionista me lo estoy pensando todavía, pero guardadme el secreto porque si se enteran se me ponen todas en pie de guerra otra vez).
Las entradas de las próximas semanas están realizadas con las fotografías que tenía preparadas antes de mi operación y que no llegaron a ver la luz. Las de hoy, sin embargo, son una excepción. Las hice estando aún de baja y su pobre resultado no hizo más que confirmarme que no estaba en condiciones para seguir con el blog.
En fin, voy al lío que como siempre he escrito la tercera parte del Quijote... Os presento a Fátima, mi preciosa Barbie Quiero Ser... Enfermera.
Fátima fue un regalo de una de mis amicompis del cole, por supuesto
bautizada en su honor. Vino a verme mientras estaba convaleciente y la traía
como regalo. Su gesto me emocionó muchísimo, y es que Fátima (la de
carne y hueso) es un amor de chica, una excelente compañera y una de
esas personas con las que puedo pasar horas y horas sin aburrirme.
No me negaréis que a pesar de ser play-line, la chica tiene un primer plano impresionante. Para entretenerme, probé a sustituir el uniforme de enfermera por un conjunto inspirado en el estilo de la Fátima 1:1: unos cómodos vaqueros, colores alegres, un broche en forma de flor y un bolso lo suficientemente grande como para meter todos los "trastos" del cole, además de unas Converse, de las que es fan incondicional.
Como ni podía salir a la calle, ni tenía movilidad para montar un fondo, tuve que apañarme con una sosa foto en el patio (parcheada en el editor de imágenes)...
Y con otra tirando a surrealista delante de mi propia versión de la Noche Estrellada de Van Gogh.
Y hasta ahí llegó mi capacidad artística la pasada primavera... Pero prosigamos. De niña, mi amicompi Fátima era toda una barbiehólica. De hecho, tiempo antes de mi operación, me regaló su Barbie de la infancia (una Hollywood Hair de 1992) y un par de vestidos ochenteros espectaculares. Todo estaba muy jugado, quizá no en las mejores condiciones, pero enseguida tuve claro que con un poco de trabajo podría devolverle a ese pequeño tesoro algo del esplendor de su pasado.
Sin embargo, si algo tuve claro, era que tras la restauración, aquella muñeca volvería con su dueña, ya que de nuestras conversaciones pude deducir lo mucho que había significado para ella, y no me parecía ético quedármela aunque Fátima insistiera en ello.
Así que, antes de que el curso tocara a su fin, hice un esfuerzo y me puse manos a la obra con la tercera Hollywood Hair que cae en mis manos (podéis ver la primera y la segunda aquí y aquí), en un intento de agradecerle a Fátima todo su apoyo. La pobre muñeca se había pasado años peinada a lo Bob Marley, y tenía el pelo hecho cisco...
Tras deshacerle las trenzas, empecé a dudar de si podría desenredar aquella caótica melena.
Un lavado a fondo, un cuarto de bote de suavizante e infinidad de tirones después, la renovada melena de Holly lucía otra vez llena de brillo... aunque algo ondulada.
Para disimular la deformación de la parte superior de la melena, improvisé una trenza-diadema.
Fátima quedó tan satisfecha con el resultado, que se ha animado a preparar una entrada tete-a-tete con la que escribe y que pronto os enseñaré, sobre nuestra pasión compartida por el cine.
Y hasta aquí la entrada de hoy, que reconozco es bastante sencilla pero espero que hayáis disfrutado igualmente. La semana que viene pondré más carne en el asador, ¡prometido!
Sin embargo, antes de terminar, me gustaría daros las gracias a
tod@s l@s que os habéis interesado por mi salud en este tiempo, y l@s
que me habéis animado a volver... ¡espero que por mucho tiempo!
¡Besos para tod@s y feliz fin de semana!
Cuanto me alegro de que ya estés, mejor, se te ha echado mucho de menos ¡¡¡ya estaba harta de ver la entrada de las peinetas!!! jajajaja, de verdad que me alegro mogollón de que volvais y sobre todo de que estés bien.
ResponderEliminarUna entrada muy emotiva para tu vuelta, ahora despacito y buena letra!! mil besos!
Hola Rossetti! Me alegro mucho de que vuelvas a publicar, pero sobretodo de que ya estés bien de salud, que es lo más importante :)
ResponderEliminarLa Barbie que te ha regalado tu amiga Fátima es preciosa, el outfit me recuerda al de Polly Pocket veterinaria(aunque su ropa sea de goma), y tiene unos ojazos maravillosos.
La Barbie Hollywood te ha quedado genial, Fátima se pondría muy contenta, eso seguro. Por cierto, adoro las Barbies de los 90, son preciosas... Ellas y las de principios del 2000 son mis favoritas!
Besos!
Aunque yo halla comenzado hace poco con el mundo de los blogs y a seguir el tuyo y otros me encantaría seguir viendo tus entradas por que me encantan!!!! y te doy todo mi apoyo y un besote enormee!!!
ResponderEliminarbesos,isma
Também tenho a barbie vintage que recuperaste! acho-a muito bonita!
ResponderEliminarY no hay nada mejor para irme con una sonrisa ver que ha vuelto uno de mis blogs favoritos y que estás recuperada.
ResponderEliminarUn beso muy grande
Me alegro Rosetti de que ya estés de vuelta con nosotros. No te exijas tanto, yo las fotos las encuentro preciosas. Muchos besitos y cuídate.
ResponderEliminarHola: “Como decíamos ayer” fue el inicio de la lección de Fray Luis de León cuando volvió a las aulas de Salamanca tras cinco años en la cárcel y “como decíamos ayer” fue la primera frase de Miguel de Unamuno cuando regresó a su cátedra después de siete años de destierro. Y “como decíamos ayer” escribo aquí para reiterarme que sin vosotros este mundo blogger no tenía sentido. Me llegué a sentir huérfana y también pasé por alguna crisis bloguera pero al final creo que este hobby me sacó de más de una angustia vital. Me alegra leer que ya has retomado tu rutina después de los problemas de salud y que estais de nuevo en plenas facultades muñequiles. Esta Fátima es preciosa y menuda suerte tienes de tener una compañera y amiga que comprenda esta afición a las Barbies. La reparación que le hiciste a su muñeca de la infancia te quedó perfecta al igual que las fotos de tu Fátima. Espero con ansia nuevas publicaciones y dile a Acerico que echo de menos los estilismos de su Cuca.,.. seguimos en contacto
ResponderEliminarI can't tell you how great it is to see you back in the blogosphere! We don't care about the quality of the pictures, we are just happy to see you. Sending hugs and prayers your way, that you will be back 100% to your normal self soon.
ResponderEliminarEn primer lugar decirte que estoy muy contenta de que ya te encuentres con fuerzas para retomar tus actividades cotidianas y para poder dedicar tiempo a las muñecas y al blog. Se os ha echado mucho de menos. Yo miraba de vez en cuando a ver si había alguna nueva entrada hasta que por fin vi publicado el ultimatum que os dieron vuestras chicas. ¡Que alegría me llevé! Sabiendo que habias tenído problemas de salud eso me dio a entender que ya estabas mejor.
ResponderEliminarEn fin, cuidate mucho, preciosa.
Por lo demás darte la enhorabuena por esa amiga que tanto te cuida y se preocupa por ti.
Las chicas son preciosas. Me gusta como has vestido a Fátima.
La restauración del cabello está muy conseguida vistos los enredos que tenía.
Un fuerte abrazo y mis mejores deseos, Rossetti.
Estupendo o o o o o si señor falta le hace A la mía , besosss
ResponderEliminar¡Cuánto me alegra volver a leerte! Aunque no soy de las que más se prodiga en la sección de comentarios (shame on me, shame on me... que nunca sé qué decir), echaba de menos la frescura de vuestras historias y vuestras sesiones de fotos... Me alegra que te vayas recuperando de esos problemas de salud, y espero que el hobby te vaya devolviendo un poquito de alegría, que para eso lo tenemos, ¿no?
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, ¡cuídate!
No me había enterado de tu regreso, Rosetti y mucho menos sabía de tus problemas de salud, daba el blog por finiquitado por motivos de cansancio o falta de tiempo. Me alegra muchísimo que hayáis vuelto y espero que tu recuperación sea total. Un abrazo fuerte.
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