A finales de febrero tuvimos puente por aquí debido al Día de Andalucía, el cual se celebra el 28 de dicho mes. Para aprovecharlo, y puesto que estabamos un poco estresados por el trabajo, decidimos volver de nuevo al Hotel Elba que tan buenos y terroríficos momentos nos hizo pasar en Halloween y bajar al Thalasso Spa a relajarnos un poco. Fue allí donde tuve la oportunidad de conocer a Britney Moore.La había visto momentos antes junto al campo de golf con su maleta y sus aires de 'chica bien', y me llamó la atención por la forma en la que se desenvolvía por el hotel, como si fuera su propia casa. Más tarde, charlando con ella, me explicó que llevaba varias semanas hospedándose allí, sus dos mejores amigas habían decidido quedarse en Aspen, pero ella había preferido venirse a España buscando un poco de sol y es que... ¿quién quiere embutirse en un mono para esquiar pudiendo lucir palmito en nuestras playas?

Y fue precisamente en la playa donde horas después nos la volvimos a encontrar mientras luchaba por que sus tacones no se clavaran en la arena. Yo también me hubiera preguntado por qué usaba tacones para pasear por la orilla pero tras charlar con ella un rato te das cuenta de que Britney es el tipo de chica que prefiere estar muerta antes que calzarse unas deportivas, quizás tenga algo que ver el descender de uno de los fundadores de los hoteles Sheraton, o quizás de pequeña se cayó de la cuna y se dió un golpe en la cabeza.

Poco antes de marcharnos invité a esta aspirante a Kathryn Merteuil a visitar a las chicas en The Pink House a lo que aceptó encantada 'la verdad es que estoy algo cansada de los desayunos continentales y de los artículos de tocador en botes pequeños, ¡mi pelo necesita más mascarilla!' dijo. Seguro que las chicas no se van a aburrir con ella.
