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viernes, 29 de junio de 2012

Tras la tormenta...

Aunque han pasado meses desde que la revista Gossip Queens publicó los artículos sobre la verdadera historia de Barbie y sacó a la luz la razón por la que ésta sigue sin querer saber nada de Tommy (a saber, que la dejó tirada a tres días de la boda), los efectos de la tormenta mediática siguen notándose en casa. Ni siquiera Leilah, la mejor amiga de la ex-modelo, ha conseguido animarla esta vez, ni quitarle su mala costumbre de salir a la calle en chándal, maxi-gafas de sol y lo que es peor... ¡chanclas! 

-Pero Baabi, cariño, por lo que más quieras -imploré a la puerta de casa-, al menos ponte unas deportivas y que la gente crea que vas al gimnasio... Al paso que vamos te van a confundir con la Esteban...




-¿Y a mí qué? El mundo entero sabe ya lo de mi boda frustrada, e incluso el contenido de la carta de Tommy.  No entiendo como Gossip Queens pudo hacerse con ella, ni con las fotos de mi prueba... Me deshice de todo hace años, y creí que no habría más copias... pero está claro que me equivocaba. He tocado fondo, Ross... No creo que vuelva a ser la misma de nuevo. No creo que... -Barbie enmudeció de repente, su mirada concentrada en una figura que se recortaba al final de la calle, y que sin duda alguna se dirigía hacia nosotras-. ¡Dios mío! ¡No puede ser! -gritó entre sorprendida y emocionada.




Barbie salió corriendo al encuentro de la figura (un morenazo de infarto, como pude comprobar tras seguirla en su alocada carrera), y sin mediar palabra, saltó a sus brazos, riendo y llorando al mismo tiempo. Aquel Adonis de ébano le dedicó una gran sonrisa y le devolvió el abrazo, alzándola sin esfuerzo en el aire. 




-¡Hey, Peque! ¿Y esas lágrimas? ¿Es que no te alegras de verme? -dijo sin soltar a Baabi. Ésta asintió, incapaz de emitir palabra alguna, todavía visiblemente emocionada-. Siento haber tardado tanto en venir. Tenía que haberlo hecho hace meses, en cuanto leí esos artículos sobre ti, pero no estaba serguro de si querrías verme...

-¿Por qué no? -consiguió balbucear nuestra ex-modelo.

-Desapareciste de Londres justo después de que te dijera que... bueno, ya sabes... Dejaste el trabajo y te viniste a vivir a España... 

-Lo siento, Brandon... necesitaba un descanso. Desconectar de todo, reflexionar sobre mi vida, alejarme de los problemas... aunque al final parece que los problemas han venido a buscarme hasta aquí. Pero no hablemos de eso ahora... ¡estás aquí y eso es lo único que importa! Te he echado muchísimo de menos...




-Yo también, Peque. Y tienes toda la razón, como siempre. ¿Qué tal si te invito a comer y nos ponemos al día?

-¿A comer? ¿Con estas pintas? ¡Pero si estoy horrible! -se quejó Barbie.

-A mí me parece que estás preciosa, pero si quieres puedo esperar a que te cambies.

Llegados a este punto a mí me faltaban las palomitas y el paquete de Kleenex, como cuando veo "El Diario de Noa" por enésima vez. Sentada en el escalón de mi porche, contemplé a Barbie desaparecer como una exhalación hacia el interior de la casa, dejando a Brandon con una sonrisa en los labios.

Mientras esperaba a que volviera, éste me contó que era fotógrafo, y que conocía a Barbie desde que comenzó en el mundo de la moda. "Yo realicé las fotos de su primer book. Desde el momento en que la vi, supe que todos se enamorarían de ella... y así fue", comentó con un deje de nostalgia en su voz. "Hacía tan sólo unos meses que su ex había anulado la boda y me sorprendió la fuerza con la que había plantado cara a aquella situación. Es una mujer maravillosa".

Su monólogo fue interrumpido por el sonido de la puerta, aunque la chica que cruzó el umbral y se dirigió a nosotros con andares felinos no era Barbie, sino Scarlett. Me hizo un gesto de saludo con la mano, sin apartar su vista de mi interlocutor.

-¡Brandon! -casi susurró, tratando de cubrir la distancia entre ambos en el menor tiempo posible-. ¡Qué alegría verte despues de tanto tiempo! -dijo a la vez que cogía la mano que éste le tendió y algo contrariada porque su intento de saludarlo con algo más de contacto físico acababa de irse al garete-. Me pareció oir tu voz y salí a comprobar si era cierto que el mejor fotógrafo del mundo se había dignado a visitarnos. Y parece que sí...




-Me temo que no soy más que otro fotógrafo, pero gracias por el cumplido -contestó retirando la mano con delicadeza-. Y sí, estoy de visita. De hecho estoy esperando a Barbie, supongo que debe estar al llegar. 

-Claro, debía habérmelo figurado -musitó Scarlett con fingida indiferencia-. De todas formas ha sido un placer encontrarnos de nuevo. Espero que a partir de ahora nos deleites con tu presencia más a menudo. En fin, tengo que irme, he quedado con alguien para comer.

Scarlett se alejó con paso vivo, mientras yo me preguntaba si no acababa de ser testigo de la causa de su legendaria enemistad con Barbie. 

La llegada de ésta me sacó de mi ensimismamiento. Satisfecha, pude comprobar que había cambiado su chándal por el traje Liv con el que la había tentado aquella misma mañana, y que se había negado a estrenar a pesar de mi insistencia. Gafas de sol, collares, brazaletes, bolso y unos tacones como Dios manda. ¡Ésa sí que era mi chica!

Aunque ahora el que no podía articular palabra era Brandon.

-¿Nos vamos? -sugirió Barbie, haciéndome un guiño, al que respondí con una sonrisa. Brandon la cogió de la cintura con gentileza, y sin poder apartar los ojos de ella.




-¡Pasadlo bien! grité mientras los observaba alejarse calle abajo, enfrascados en una animada charla. 

Y algo me decía que lo harían.




P.D. Brandon es la segunda sorpresa que encontré en Juguetes Carrión en Málaga, al precio de 8,99 €. ¡Cómo para no traérmelo a casa!


¡Besos para tod@s y feliz fin de semana!


viernes, 25 de mayo de 2012

L'Espagne, douze points

La verdad es que espero que esa frase se repita mañana muchas veces, que ya nos vamos mereciendo estar entre los tres primeros puestos de este festival con solera. De hecho, el Festival de la Canción de Eurovisión es uno de los más antiguos que aún se transmiten en el mundo. Su andadura comenzó allá por 1956 en Lugano (Suiza), cuando la conciencia Europea no era más que un sueño tras la pesadilla de la II Guerra Mundial. España participó por primera vez en 1961, con una Conchita Bautista enfundada en un traje de faralaes cantando la popular "Estando Contigo" (que a decir verdad yo me aprendí gracias a las películas de Marisol). 





Desde entonces, nuestro país no ha faltado a su cita eurovisiva, y es precisamente para premiar esa fidelidad que no tenemos que presentarnos a las semifinales, sino que formamos parte del Top 5 de países fijos junto con Francia, Italia, Reino Unido y Alemania.  Pero sigamos con los dos primeros puestos de mi top 3:

2. Hajde da Ludujemo


Festival:  Zagreb, 1990

Intérprete: Tajci

País: Yugoslavia

Posición: 7º



Si hasta entonces Eurovisión me había gustado, con esta canción me volvió absolutamente loca. Recuerdo que después de ver la actuación de esta simpática cantante croata hasta aprendérnosla de memoria, mi hermana mediana, mi prima y yo la grabamos con un pequeño radiocasette poniendo la televisión a toda voz. Después, subíamos a la azotea de mi casa y allí ensayábamos la coreografía, que posteriormente era puesta en escena delante de nuestra familia. Si es que en mi casa éramos muy artistas...

Tajci, representante del país anfitrión, se ganó su séptima posición con una canción de lo más alegre, coreografía incluida,  y con una estética Marilyn  bastante provocativa.






Por aquella época, Barbie todavía conservaba su precioso molde Superstar, y seguía siendo la diva del mundo muñequil, con su cabello rubio y ondulado y su eterna sonrisa. ¿Y quién mejor que Barbarita, mi repro Superstar del 77, para servir de modelo para esta canción? Un trozo de tela fucsia, unas cuentas de cristal, y ya tenemos a la pequeña alter-ego de Tajci.









1. Die for you


Festival:  Copenhague, 2001

Intérprete: Antique (Helena Paparizou)

País: Grecia

Posición: 3º


Escuchar esta canción y sonreír es todo uno. Me sube el ánimo, me transmite alegría, y me encanta su toque folklórico-heleno. Aunque si tengo que elegir un momento para esta canción, es cuando voy en coche con Acerico y su pareja y la ponemos a todo volumen para, por supuesto, cantarla en perfecto griego (vamos, que perfecto nos suena a nosotros). 

La cantante de Antique, Helena Paparizou, acudió al festival con un modelito blanco de lo más provocativo, un escote de vértigo y su larga melena semi-recogida en la coronilla.






Su peinado y su exotismo enseguida me recordó a mi Scarlett, así que con mucha paciencia y algo de tela elástica blanca  realicé mi primer modelo confeccionado totalmente a partir de patrones. No ha quedado perfecto, pero al menos sí parecido al original.







Dejo en el tintero muchos otros de mis eurotemas favoritos: Waterloo, de Abba; Save all your kisses for me, de Brotherhood of Man; Take me to your heaven, de Charlotte Perrelli; Hard Rock Hallelujah, de Lordi; Eres tú, de Mocedades; Bailar pegados, de Sergio Dalma; Diva, de Dana International; Keine Grenzen, de Ich Troje; Apres toi, de Vicky Leandros...

Mi ganadora para este año era la italiana Nina Zilli con L'amore e femmina, pero cuando me he enterado de que va a cantar una versión en inglés ha bajado varios puestos... De momento coincido con Acerico, y una de mis favoritas es la canción de Chipre, La, La, Love de Ivi Adamou. Como al final ganen las abuelitas de Buranovo me da algo, por más adorables que sean...

¡Besos para tod@s y feliz eurofin de semana!


jueves, 1 de diciembre de 2011

LIVin' cool

No tengo ninguna muñeca Liv, pero me chifla su ropa. Es de mucha mejor calidad que la de Barbie (mejores tejidos, terminados de calidad y detalles como botones o tachuelas) y además es de su talla. Así que el día que fui a buscar el regalo del sorteo para Rocío y encontré una oferta de ropa, no pude resistirme.

Decidí combinar mis nuevas adquisiciones con ropa Mattel y crear tres looks para despedir el otoño, cada uno con un estilo distinto.

Para Pat opté por un look romántico, con un toque divertido. Es cierto que parece más primaveral que otoñal, ¿pero quién dijo que el ésta época tiene que ser triste? Excepto los zapatos, que son de Barbie, y el pseudo-paraguas, hecho por mí, el resto del outfit es de Liv. Un gorro, una gabardina, pantalones rojos y un bolso-cesto son perfectos para los días en que a pesar de la llovizna, todavía no se siente el frío del próximo invierno.






Bajo la chaqueta, Pat viste una camisa de tirantes que contrasta vivamente con su piel morena. También podéis observar el detalle de los botones del pantalón.




Se supone que a las pelirrojas no les va el vestir en rojo o rosa. Pero a mí me parece que a Pat le sienta genial este conjunto.




Con Carol he optado por un look urbano de inspiración militar que casa perfectamente con esta piloto de pruebas. Excepto por los zapatos y el pañuelo (de Barbie), el resto del outfit es de Liv. La seriedad de la chaqueta de camuflaje contrasta con la intensidad del fucsia de los adornos y el bolso, que le da un toque femenino.



No sé por qué, pero este conjunto le da a Carol un aire universitario que sorprendentemente encaja con su dura personalidad. Me la imagino en el metro repasando sus apuntes, o sentada en la cafetería saltándose una clase.





Por último, no dudé un instante para vestir a Scarlett con el último look, el más cosmopolita. Por encima de su little black dress, lleva una chaqueta de pata de gallo Liv que he tuneado quitándole la capucha original y transformando ésta en un bolso. Unos buenos zapatos y unas gafas de sol, y ya está lista para una mañana de compras en la gran ciudad. Y como siempre, una vez que comienzo a hacerle fotos a esta chica, no puedo parar.








Un primer plano del bolso-capucha, pelo sintético incluido.




¿Cuál es vuestro look favorito, o el que elegiríais para salir en un soleado día de otoño?

viernes, 23 de septiembre de 2011

Home Sweet Home

Como lo prometido es deuda, aquí os dejo un detallado reportaje de mi casa-vitrina ya terminada. En primer lugar, no os imaginéis nada sofisticado, glamouroso o realista. Me impuse algunas normas a la hora de hacerla, así que por adelantado ya sabía que el resultado no iba a ser nada así. Sin embargo, he disfrutado muchísimo al diseñarla y sobre todo al crearla, y lo mismo a algun@ de vosotros os puede servir algo de lo que he hecho.

Las normas que decidí seguir son las siguientes:
1. Por encima de todo, reciclar y tunear... me hacía ilusión crear cada detalle yo misma.
2. Nada de gastar dinero en muebles de muñeca (aunque si alguien me regala alguna vez el sofá de Jonathan Adler no voy a hacerle ascos, prometido).
3. Las únicas compras permitidas son en los chinos o papelerías/tiendas de manualidades.
4. Nada de monocromía para la casa de mis niñas. Colores tan alegres como ellas, aunque por supuesto combinados con estilo.

Empecemos por el ático, que incluye un altillo con cajas blancas (Kassett para CDs y para DVDs, 2,99 € y 6,99 €, de Ikea, que compré junto con la estantería Billy, 35 €) donde guardar la ropa de Barbie y Ken. Debajo del altillo se encuentra, por supuesto, el vestidor. Para las paredes, utilicé cartulina malva, gris y negra; para el lateral usé una hoja de un cuaderno de scrapbooking que mi hermana pequeña me trajo de Miami. El suelo es un tablero de madera que cortó mi padre y que teñí con una mezcla de betún de judea y aguarrás. Ahí tenéis a Scarlett, que se está preparando para salir a cenar.



No tenía por casa ningún espejo que pudiera aprovechar, así que compré en los chinos dos espejos (1 € cada uno) con el marco de espuma. Los corté, los pegué y los pinté de negro, así quedó un espejo alargado donde las chicas pudieran verse de cuerpo entero.



La estantería la compré hace algunos meses en un chino, ya la vistéis en una entrada anterior (2 €). La pinté de negro y le quité la tapa de cristal. Las cajas-sombrereras las guardaba de unos anillos que me regalaron, y los ositos son las tapas de unos tarros de colonia. Con un trocito de cartulina en forma de tubo apañé un expositor para cinturones y gafas de sol.



Un joyero forrado con tela que tenía rodando por la casa se ha convertido en un cómodo sillón donde poder calzarse. El cojín venía con un reloj, está hecho de cuero y me pareció perfecto sobre el sillón. Sobre los laterales de la estantería y el armario atornillé unos corchetes negros, a modo de colgadores.


Por último, en los chinos compré estos marcos tamaño foto de carnet (0,75€ cada unidad), y por internet busqué imágenes de zapatos Louboutin y Manolo Blahnik's que fueran bien con la decoración del vestidor.


El armario ya lo conocéis, es el que me ayudó a hacer mi padre. Coloqué todas las cajas de zapatos encima para dejar los estantes más despejados, y puse tiradores (chinchetas señalizadoras de los chinos, 0,75 €) en los cajones.


Sobre un trozo de cartulina negra pegué tres corchetes negros para hacer un perchero. La bolsa de compras de Naf Naf la hice con un sobre de los que vienen con botones de repuesto, dos trocitos de cordoncillo y cinta adhesiva.



Pasemos ahora al salón, para el que utilicé cartulina gris, verde y negra, además de otra hoja de scrapbooking. El suelo es otra lámina de madera, esta vez pintada de gris. Quise que el salón fuera un espacio para que las chicas se relajen y descansen, un lugar donde estuvieran cómodas, y ahí están Candela y Carol para corroborarlo.


Candela está leyendo una revista sentada sobre un sillón que en realidad era un reposamóvil de mi marido, que he pegado sobre una tapa de crema de la cara para darle mayor altura. La pequeña estantería ya la visteis en la entrada sobre el cumpleaños de Shelley, y el aparador es la mesa de profesor que fabriqué para Pe con una caja de un juego de lotería. La repinté de negro, marqué el centro para simular unas puertas y pegué dos cuentas a modo de tiradores. En la esquina me gustaría poner una lámpara, pero de momento van a tener que aguantarse con este adorno de ramas. La maceta, al igual que el pie de la mesita auxiliar, están hechos con unos antiguos topes de barra de cortina repintados. La tabla de la mesita es un minicd prehistórico forrado con papel adhesivo.


Esta vez para el marco de fotos elegí una imagen de Shelley con Pobre Oso. Los tarros son dos trozos de madera que encontré entre los cachivaches de mi padre, y las tapas son tornillos. El jarrón es un trozo de tubería que también salió de otra de las cajas de cachivaches de mi padre. Las flores son de Mattel.


Carol, que como podéis ver está ya totalmente integrada en su nuevo hogar, se está poniendo al día sobre sus compañeras en nuestro blog. El sofá y los cuadros ya los conocéis de la fiesta de cumpleaños de Shelley. Los cojines los rehice con un nuevo diseño, ya que en esa ocasión estaban sólo apuntados con unos alfileres. Decidí utilizar la base de la caja de Martini Gold como mesa auxiliar, y la trasera es la tapa del armario de Barbie.


Os dejo una foto del portátil que le hice a las niñas. Pensé que si para los de Mattel cualquier cosa se fabrica con plástico y cartulina, yo podía hacer lo mismo. Se trata de una cajita de esas de obsequio de sombras de Clinique que estaba casi gastada (que bien que lo guardo todo, aunque empiezo a pensar si eso no será uno de los primeros síntomas del Diógenes). Le quité las sombras y pegué las pegatinas con la pantalla y el teclado, et voilà! Un apañado portátil para que las chicas puedan estar al día en la red.


La última habitación es el dormitorio, y teniendo en cuenta que era la que menos me gustaba, tampoco ha quedado tan mal al final. Para forrar las paredes utilicé cartulina roja, negra y dos láminas de scrapbooking. El suelo es una lámina de madera forrada con papel adhesivo que compré en los chinos (1 €). Los muebles son los que Vero me regaló, repintados en negro.


Gema anda con la cabeza en las nubes desde que conoció a Nacho. Ahí la tenéis, peinándose y canturreando más feliz que una perdiz.


Los tarros están hechos con la parte de cristal de tres bombillas, los tapones con cuentas de madera pintadas de rojo. La polvera es la de Leilah.


También aproveché algunos de los objetos de los que me regaló Vero, como esos botes, el cepillo y el peine. El cuelga collares, que no se ve muy bien, es un corchete enorme doblado para que se quede de pie.


El perchero es uno de esos maniquíes para colgar collares. La verdad es que lo tenía guardado, y ha resultado ser el elemento más importante del dormitorio, y el que me dió la combinación de colores que utilicé para las paredes.


El cabecero fue un quebradero de cabeza. En su lugar original quedaba fatal, y la cama era demasiado larga como para ponerla cruzada. Así que al final decidí ponerlo de forma que hiciera las veces de sofá cama. Tuve que rematar el cabecero con un cordón, ya que no traía el encaje original. La colcha y los cojines (excepto el del centro, que es también de un reloj), están hechos con un viejo chaquetón que se me había roto y que no tiré a la basura por si lo podía aprovechar (y mira por donde fue así). La lámpara la hice con un bolín de billar, alambre y cartulina. La pequeña Kitty era un adorno para el móvil, me pareció que quedaba mona ahí encima.



Shelley se ha quedado dormida encima de Pobre Oso. Así parece hasta casi buena, aunque creo que Pobre Oso no se atreve ni a respirar no vaya a ser que se despierte...


Bueno, espero que os haya gustado, y que algo de lo que he hecho os pueda resultar de utilidad. ¡Gracias por leer hasta el final esta entrada kilométrica!