Como ocurre casi siempre que se comienza una obra, se sabe cuándo se comienza, pero lo de terminarla ya es harina de otro costal. Así que una vez que dejé listo el salón, pensé que el dormitorio de la primera planta era también bastante sosito, y que ya que estaba metida en faena, lo mismo me daba continuar un poco más. Como podéis apreciar en la siguiente fotografía, la decoración dejaba mucho que desear:Al igual que ocurrió con el salón, decidí conservar la base (el papel de las paredes, el tocador, la cama y la mesita de noche), pero quería evitar tanto hueco vacío y darle un aire más real. También decidí cambiar el suelo, tan oscuro que se fundía con el mobiliario, y añadir el armario de Barbie que os enseñé el mes pasado ya tuneado. Y aquí tenéis el resultado:
Algunos cambios saltan a la vista. El sofá-cama ha pasado a convertirse en un diván-cama con dos reposabrazos hechos con tubos de cartón, guata de relleno y tela negra. Cuando era pequeña siempre quise dormir bajo un dosel, como las princesas de mis cuentos, y si hubiera existido IKEA por aquella época no hubiera parado hasta tenerlo. Pensé que a mis chicas también les gustaría, así que lo añadí en el último momento. También quise dar más vida al sofá incluyendo cojines customizados, una pequeña manta y una alfombra.
Si los cuadros del salón estaban dedicados a Barbie, los del dormitorio lo están a uno de mis pintores favoritos, Gustav Klimt.
La lámpara de noche estaba hecha con cartulina roja, y no me convencía, así que la forré con un poco de raso blanco y un adorno floral en verde.
Y cual revista de decoración, preparé la bandeja del desayuno sin que le faltara detalle: una buena taza de té, la prensa del día y un ramito de flores.
Sobre la cama, la pequeña estantería que quité del salón sirve para exponer un trofeo y un detalle del cuadro de El Beso, además de los libros, los discos, la matrioska y el equipo de sonido que ya tenía.
El cojín de la izquierda lo personalicé con un puño de camisa. El de la derecha con un trozo de encaje bordado con lentejuelas y gasa estampada.
Pasemos ahora al tocador, que ha sufrido pocos cambios, más que nada algunos añadidos.
Los accesorios del Pack Basics Look n. 4: polvera, espejo y joyero; y un buen ramo de flores dentro de la copa que traía Pe (Campus Sweetheart). Además, un pequeño cojín sobre el taburete a juego con el remate de la trasera del diván-cama.
El armario fue algo complicado de pintar, y cuesta algo de trabajo cerrarlo y abrirlo, pero me encanta cómo ha quedado. Aquí podéis ver un detalle, mientras Kelly se esfuerza para llamar la atención de Guccipucci y que éste acuda a ella.
Vamos, Guccipucci se ve con unas ganas de juego tremendas...
La pared del lado del armario me seguía pareciendo desnuda, pero no quería añadir ni cuadros ni ventana alguna. Así que con unas cuentas improvisé un perchero que me ha venido de perlas.
Lo mismo el verano que viene vuelvo a hacer cambios, pero hasta entonces las chicas se tendrán que conformar con lo que hay...
¡Besos para tod@s y feliz fin de semana!


















