Supongo que estos días SS.MM. los Reyes Magos de Oriente y sus pajes se afanan por ultimar los preparativos de la noche más mágica del año (más que la de San Juan, dónde va a parar). Me hubiera gustado que la de hoy fuera una entrada más acorde con estas fechas, pero como os comenté tuve que programar estos posts navideños y me quedé sin tiempo para preparar algo en condiciones. Así que tuve que tirar de archivo y decidí compartir con vosotr@s unas fotos que hice este verano y que, la verdad, guardaba para más adelante.
Mientras confeccionaba el traje de boda para mi OOAK de Sara, una de las cosas que se me venían a la cabeza es que era una pena que la muñeca no pudiera posar con él de forma natural, al tratarse de un rígido cuerpo Shani. El traje tenía unas medidas vintage, varias tallas superior al cuerpo que lucen mis pivotales, por lo que no veía factible el vestir a una de ellas. Pero de repente se hizo la luz. Recordé que mi Vanessa Dress Code, mi única Fashion Royalty, tiene unas medidas parecidas (aunque algo más de altura) a la de las Barbies ochenteras, y enseguida comencé a imaginarme una sesión de fotos con ella y el vestido de novia como protagonistas.
Obviamente, vestirla exactamente igual que a Sara no tenía mucha gracia. Además, los rasgos de Vanessa me pedían que probara con algo más atrevido. Así que en cuanto llegué a casa desde La Rioja, cogí los materiales necesarios y confeccioné algunos complementos para añadir "carácter" al vestido: un pequeño velo de tul, unos pendientes extralargos y unos guantes. Además, utilicé unas medias de Barbie y unos zapatos Basics bastante atrevidos. Por último, decidí recoger el pelo de Vanessa en una cola de caballo que en mi opinión le sentaba tan bien que todavía no se la he deshecho.
Y después de esta larga introducción, os dejo que algunas de mis fotos favoritas, de entre las cien que hice. Sí, cien. Me dio la compulsión y no podía dejar de darle al disparador de la cámara. Pero es que esta chica es un verdadero bellezón...
Lo mismo a estas alturas ya estáis más que hartos de ver este traje, pero reconozco que tenía muchas ganas de mostraros estas fotografías y cómo Vanessa le daba una nueva vida y un nuevo estilo. Espero que las hayáis disfrutado, y por supuesto también que disfrutéis de una víspera y una mañana de Reyes llenas de magia, dejando salir al niñ@ que tod@s llevamos dentro. En unos días podré volver a conectarme y estoy deseando ponerme a curiosear vuestros regalos, ¡así que no olvidéis hacer muchas fotos!
¡Besos para tod@s y Felices Reyes!













































