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viernes, 17 de agosto de 2012

Ni los de Zara Home: Proyecto Salón-Comedor


Ya os comenté en entradas anteriores que en la casa-estantería estábamos de reformas. El verano pasado, aproveché unos días que estuve de rodríguez para poner en marcha este proyecto, que podéis ver con detalle en esta entrada. Básicamente, transformé una estantería Billy en una casa de cuatro plantas para mis chicas sin apenas presupuesto, utilizando cartulinas, pinturas, materiales reciclados y algunas compras en El Corte Chino.


La verdad es que el asunto de crear dioramas me atrae mucho, pero al final el presupuesto muñequil termina invariablemente desviándose a la compra de Barbies, y nunca "invierto" en muebles u objetos del hogar a escala 1/6. Mi ilusión sería crear dioramas tan realistas y cuidados como los de Marta, de All4Barbie y Vanessa, de Van's Doll Treasures, que siempre consiguen dejarme ojiplática, pero me temo que para eso me queda mucho camino por delante. Las muñecas parecen cobrar vida en sus escenarios repletos de detalles y ni me imagino la cantidad de horas, trabajo y esfuerzo que dedicarán a su realización. Otro de los blogs que me inspiran es Mis Cosas, de Montse, una peluquera canina con mucho arte y sobre todo una imaginación desbordante, capaz de crear toda la decoración y parte del mobiliario de sus casas de muñecas a base de reciclar y reaprovechar los objetos más variopintos.

Mi casa-estantería es bastante sencilla en comparación con los trabajos de estas bloggers. El ático es un vestidor con el que estoy bastante satisfecha, por lo que no ha sufrido ningún cambio:




Justo debajo, en la segunda planta, estaba el salón o salita de estar. En este caso, el resultado me pareció muy pobre, pero no tenía tiempo ni materiales para mejorarlo, así que se quedó como un proyecto pendiente, que decidí retomar aprovechando las vacaciones. Éste es el aspecto que tenía a finales del verano pasado:




Y así es como ha quedado después de las reformas:




Las diferencias saltan a la vista, aunque la base es la misma, dos espacios separados visualmente por la trasera del sofá y por los colores predominantes en su decoración. Ahora uno de ellos es un pequeño office, que puede hacer las veces de comedor o de lugar de trabajo. Y para evitar la sensación de claustrofobia, nada mejor que una ventana mostrando un veraniego cielo azul.




La consola del fondo me parecía muy sobria, así que para animarla un poco y para que hiciera juego con la mesa (que ha pasado de tamaño mini-CD a CD completo sobre un tope de barra de cortina), añadí los círculos delanteros con papel adhesivo y los detalles plateados. Sustituí la pequeña estantería negra por un gran espejo, flanqueado por dos pares de cuadros protagonizados por la propia Barbie. A la izquierda, de arriba a abajo, la foto que Vogue Australia dedicó a nuestra pequeña icono de la moda y el homenaje de Barbie a la portada de Vogue del fotógrafo americano Erwin Blumenfeld. A la derecha, los homenajes de Barbie a Chanel y al también fotógrafo americano Man Ray. Los taburetes son en realidad dos portavelas que andaban por mi dormitorio, y ya sabéis que el portátil es una cajita de muestra de sombra de ojos. 




Aquí tenéis una instantánea de la consola con mayor detalle. Sobre ella he dejado los mismos elementos (el pequeño marco de fotos tamaño carnet, los botes hechos con sobrantes de madera y tornillos, el jarrón hecho de un trozo de tubería de cobre pintado), aunque he añadido el toque de la carta para darle más vida.




Aquí tenéis algunas fotos con mayor detalle. Sobre la mesa, una carpeta hecha con cartulina y goma elástica, un móvil y un bolígrafo hecho con un palillo y cintas adhesivas plateada y negra. Como elemento decorativo, al centro de flores que ya tenía le sumé una pequeña bandeja (un botón de metal) con algunas cuentas de colores. 




La zona de descanso también ha sido modificada. He dejado el sofá y la mesa auxiliar (las partes superior e inferior de una caja de Martini Gold), así como la trasera intactas, pero pinté el sillón estilo pop (un viejo reposa-móvil) de mi marido que pegué sobre una tapa de un bote de cream) de negro para integrarlo en el conjunto, y añadí una alfombra a juego con el estampado del sofá, hecha de fieltro. 







La vieja cajita de bisutería también ha sido pintada y se ha convertido en un revistero, y en el hueco bajo la mesa he dejado una mantita para las frías tardes de invierno.






Sobre la mesa, una pequeña maceta (el tapón de un bote de maquillaje), un marco de fotos y otro de los botes con tapa de tornillo. La bandeja es una flor de madera que adornaba un viejo perchero. 




La pared derecha, a pesar del estampado del papel, me parecía muy desnuda, así que imprimí unos retratos de los distintos rostros de Barbie a lo largo de su historia. 




Me gusta que lo antiguo y lo nuevo se fundan en esta pequeña habitación.




Y creo que aunque todavía tengo mucho que aprender, la reforma le ha sentado bien al salón. Eso sí, no descarto futuras mejoras el próximo verano...




La próxima semana os enseñaré el trabajo de redecoración del dormitorio.

¡Besos para tod@s y feliz fin de semana!


viernes, 15 de junio de 2012

Feria de San Antonio 2012 - Flamenkea

¡Cómo pasa el tiempo! Hace nada estábamos comiendo las uvas y esta semana estamos ya en plena Feria de San Antonio aquí en Chiclana. Ya el año pasado les tocó a Pat y a Gema ir a tal evento vestidas para la ocasión, la una llevando un vestido 2x1 y la otra con un resultón mantón de manila. Este año pensaba que no me daría tiempo de preparar nada, pero en una tarde me animé con mi segundo traje de faralaes, al que he bautizado como "Flamenkea" por el comentario que mi marido hizo al verlo: "¡Pero si parece que lo han diseñado los del Ikea!". Yo no le veo nada de sueco, pero supongo que la combinación de telas y colores le han recordado a las colchas y cojines de la popular empresa de la que me declaro fan.

Para las fotos quería un escenario adecuado, así que aproveché una visita a casa de mis padres y subí con Olivia (la elegida este año para representar a Barbieholics en la feria) a la azotea donde mi padre cultiva un pequeño, pero muy alegre y colorido, huerto urbano. 

Siguiendo con la tradición iniciada el año pasado, para la confección del traje de flamenca utilicé como tela base la de una camisa de rayas que hace mucho que se me quedó pequeña. Si el año pasado el cuello me sirvió como volante, este año lo utilicé para hacer el corpiño, y añadí un volante del mismo color para dar unidad. Para la parte inferior decidí reutilizar la falda del conjunto Feng Shui, cuyo color verde manzana casaba perfectamente con los tonos del corpiño. El toque "Desigual" lo da el volante superior, de tela de gasa morada estampada con flores en tonos malva, con la que también hice un fajin.

Como complementos, una flor de tela a juego con la falda, una peineta y los pendientes de Xarah Collection. Y sin más, os dejo con la sesión de fotos de Olivia, que disfrutó de la belleza del huerto urbano de mi padre.


Bajo el árbol de membrillo...



Enredada en la buganvilla...



Entre la aromática lavanda...





A la sombra de la parra...





P.D. Aunque ya la he modificado, en la anterior entrada podía dar la impresión de que la propia Rosana era la dueña de las Barbies que me envió, cuando en realidad pertenecían a una conocida suya. De todas formas, si habéis entrado alguna vez en su blog y visto el cariño con que viste a todas sus muñecas, sabréis que no es su estilo ser tan "creativa" con ellas. Siento la confusión.

¡Besos para tod@s y feliz fin de semana!




viernes, 23 de marzo de 2012

¡Viva la Pepa!

Este año, y en especial estos días, están siendo muy especiales en Cádiz. Seguro que muchos de vosotr@s ya sabéis por qué. Y es que el 19 de marzo de hace dos siglos, al grito de "¡Viva la Pepa!", se proclamó en la Tacita de Plata la Constitución que garantizaría por primera vez en nuestro país derechos como la libertad de expresión o la educación para tod@s.



En Barbieholics, como buenos gaditanos, no hemos querido dejar pasar esta celebración, por supuesto con una buena sesión de fotos inspirada en nuestro traje típico: el de piconer@. Para quien no le suene, es un traje bastante parecido a los goyescos, aunque en nuestra ciudad incluye algunos detalles que lo distinguen: la mantilla, o la redecilla pasa a ser una madroñera, más larga y estrecha, y tocada con madroños o borlones de lana, que también suelen adornar las hombreras de la chaquetilla. Ésta se caracteriza por la forma de almenas de su parte inferior, y por los faroles abullonados en la parte superior de las mangas. Además, la piconera suele vestir lucir pendientes de coral y un camafeo del mismo material al cuello.

Lo cierto es que mi intención era la de hacer un disfraz de maja y majo doceañistas, pero estas últimas semanas he estado muy liada por cuestiones personales y profesionales y tuve poco tiempo para preparlo como es debido. Así que tuve que hacer un apaño, y se me ocurrió que podía utilizar uno de los trajes de piconera que mi abuela hizo para las Barbies de mi hermana y mía hace veinticinco años. Y aquí tenéis el resultado final:




La chaqueta originalmente tenía un cordón dorado, ya muy estropeado por el paso del tiempo, y el cierre consistía en un par de cordones de lana rematados con sendos borlones. Las mangas eran demasiado cortas, y obviamente la talla correspondía a la de los cuerpos T'N'T. Además, la falda tenía una forma redonda demasiado grande, y el peto se ataba al cuello, por lo que se deformaba en la parte delantera. Ah, y la madroñera se ataba con un lazo que estaba hecho polvo. Así que fueron precisos varios retoques: retirar el cordón dorado, añadir anillas y cordón negro para atarla, coger pinzas y coser elástico y encaje por aquí y por allá. Aquí tenéis una foto de la otra chaqueta que conservo, sin tunear.




Por último, para completar el conjunto no tenía más remedio que ponerme manos a la obra y confeccionar unas enaguas blancas rematadas con puntilla, unas medias del mismo color y unas sabrinas o merceditas negras (lo de bailarinas es un término demasiado moderno para este conjunto) rematadas con un lazo.






Sí, las merceditas son un desastre. Pero nos imagináis lo que tuve que correr para poner a punto el disfraz... De todas formas el trabajo original de mi abuela es tan bueno que ese detalle ni se nota. Y anda que Olivia no posó con garbo y orgullo gaditano.




Como ya sabéis, es oir la palabra "disfraz" y a Ralph se le enciende la antena. Dio igual las veces que le repetí que no tenía tiempo para hacerle un conjunto decente, que su novia Pe no era la elegida como modelo para llevar el traje de piconera, y que un inglés de pura cepa no es el más adecuado para posar con arte... No paró de darme la lata hasta arrancarme un "ya veremos", que se transformó en un tuneo del traje de Bestia que tenía por ahí guardado, añadiendo unos pantalones rojos, un chaleco de fieltro y una redecilla de encaje. No debería ni enseñar las fotos, pero como son de lejos no se podrá apreciar con detalle el fiasco...






Al final resultó que Ralph no era tan soso posando...




"¿Y por qué tanta prisa en hacerlo todo?" puede que os estéis preguntando. Pues porque el sábado 17 había una gymkana sobre el bicentenario en el centro de Cádiz, y quería acudir acompañada de Olivia. No, el objetivo no era participar en la gymkana, sino el de fotografiarla con algún apuesto majo doceañista de entre los que animaban las distintas actividades. Desde las doce de la mañana y acompañada por mis padres, mi hermana y mi cuñado, me recorrí las callejuelas de la ciudad con Olivia cuidadosamente sentada en mi bolso, pero no hubo suerte. Los participantes en la gymkana, que se distinguían por sus camisetas granate, corrían en pareja o en pequeños grupos de un lado a otro en una danza frenética, pero a excepción de una simpática piconera, no encontramos ningún candidato a posar junto a nuestra pequeña modelo.

Sin embargo, mientras degustábamos un helado en Los Italianos, divisé un grupo de chicos y chicas vestidos con trajes de época en una esquina de la Plaza de San Antonio, y ni corta ni perezosa, me dirigí hacia ellos junto con mi hermana. Les expliqué la situación, y en dos minutos había conseguido cumplir el objetivo de mi propia gymkana del Doce, con el añadido de que ni tuve que ponerla a posar. El protagonista de la foto, al que desde aquí quiero agradecer su buena disposición, su paciencia y sobre todo, su buen humor, la colocó sobre su hombro como una pequeña Campanilla, y posó así de sonriente junto a ella. ¡Ni que decir tiene que se ganó a nuestra Olivia en cuestión de segundos!




¡Besos para tod@s y feliz fin de semana! Y por supuesto...
¡Viva la Pepa!

viernes, 10 de febrero de 2012

Un pueblo es...

Como ya os comenté, estas Navidades pasé unos días en el pueblo. Para qué mentir, yo pertenezco más bien a la familia "urbanitas costeris", que viene a ser a la que vive en una ciudad pequeña al ladito del mar, y como todo gaditano que se precie, me sacan de la Tacita de Plata (o sus alrededores) y me asfixio como las caballas recién "pescás" en la playa de la Caleta.

Sin embargo, no por ello dejo de disfrutar de los tesoros que ofrece la vida en el campo: una tarde junto a la chimenea, buena comida, y sobre todo, largos paseos y bellos paisajes. Olivia nos acompañó en una de nuestras excursiones a los alrededores del pueblo, y posó encantada con la nueva ropa de Ken fashionista que compramos en el Toys'R'Us de Badajoz. No era plan de llevarla vestida de burbujita por en medio de los pastos...

Aquí la tenéis en la ribera, donde mi marido y otros niños del pueblo disfrutaban de refrescantes baños en verano.






Sí, en Barbieholics por fin tenemos mascota. Se trata de una pequeña hispano-bretona a la que hemos bautizado como Sakura (en honor a la que tuve hace muchos años).




Otro alto en el camino. Aunque encontrar a Olivia en la foto es como encontrar a Wally, la belleza del paisaje bien merece el sacrificio de la modelo.

Ya de vuelta en casa, algunas fotos en el patio trasero. Primero, junto a uno de los recuerdos de la infancia de mi marido (el tractor que tiraba del carro no conseguimos encontrarlo, pero según asegura mi suegra anda por allí seguro).






Y por último, unas instantáneas de las vistas desde el patio. Olivia no podía despegar los ojos del paisaje...





Supongo que entenderéis por qué...

¡Besos para tod@s y buen fin de semana!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Queremos ser, queremos ser...


Hace ya años que he dejado de esperar el anuncio de Freixenet con expectación. Pero cuando éramos unas niñas, nos sentábamos frente al televisor a contemplar algo que nos tenía maravilladas: aquella famosas burbujitas doradas que corrían y saltaban de un lado a otro de la pantalla. Y es que nuestra mayor ilusión ya la expresó "Er Zevilla"(el humorista y cantante de ese grupo bandera del frikismo más hortera, los "Mojinos Escozios", de los que, debo confesar, en mi casa somos auténticos fans) en su canción: "Queremos ser, queremos ser, burbujitas del anuncio de Freixenet". Y ya que yo no he tenido ocasión de hacerlo nunca, decidí vestir de dorado a mis chicas para celebrar el Año Nuevo. Y no me preguntéis por qué, pero a mitad de camino, el proyecto "burbujitas" pasó a convertirse en el proyecto "burbujitas en los años setenta", y los modelos se complicaron un poco (con lo fácil que hubiera sido hacer tres bañadores doraditos...).

El posado también supuso un quebradero de cabeza. Estoy pasando unos días en el pueblo donde trabaja mi marido, y el único lugar que me pareció adecuado para las fotos fue la repisa de la chimenea, donde mis chicas tuvieron que hacer equilibrios para mantenerse de pie.

Aquí tenéis a la primera burbujita, Mila, que viste un sencillo vestido cogido a la cintura con volante en la parte superior, inspirado en el estilo Olivia Newton-John.




Completan el conjunto unos zapatos Basics, la pulsera de la Barbie Klimt y un sencillo collar de tripe vuelta de cordón dorado.




La segunda burbujita es Olivia, que viste un mono acampanado muy al estilo de John Travolta en Fiebre del Sábado Noche. Y como el famoso actor, Olivia se marcó también algunos bailes y movimientos de cadera.




Aunque no se aprecian en la foto, Olivia calza unas sandalias basics y luce un collar de cuentas doradas que en su día formó parte de un anillo.




Y por último, mi burbujita preferida: Candela, vistiendo un traje largo de escote en v y cogido al cuello, con la espalda al descubierto.




Con ella no pude resistirme a hacer uno de esos recogidos de los que disfruto tanto. Calza unas sandalias basics y un brazalete dorado también basics.




Ver a mis tres chicas juntas pasándoselo tan bien me ha dado un poco de envidia. Y es que este año mis hermanas y yo no hemos podido disfrutar más que unos pocos días en todo el año, y ni hablar de estas navidades, que las estamos pasando cada una por un lado, obviamente no por gusto. Tengo la suerte de tener dos hermanas increíbles, divertidas y generosas, y a las que echo mucho de menos en mi día a día. Chicas... ¿os acordáis de aquellas sobremesas en el sofá, cotilleando y comiendo chocolate Nestlé? ¿Y de esas sesiones de cine de terror serie B? Menos mal que en unas semanas tendremos la posibilidad de pasar unos días juntas y reír y charlar como si el tiempo no hubiera pasado...




Bueno, y con una de las entradas más accidentadas y dificultosas del año (conexión a internet que viene y va cada dos minutos, olvido de materiales y accesorios en casa y una iluminación penosa), despedimos el 2011 deseándoos todo lo mejor para este nuevo año que comienza...