Al igual que la entrada de la semana pasada, en la que agradecía a través de Cuca el mimo y los cuidados que varias coleccionistas de Barbies habían tenido con mi pequeña egoblogger durante la Convención Nacional de Colleccionistas de Barbie en España 2013, la de hoy es también especial.
No sé si recordaréis que hace varias semanas publiqué un par de fotografías que presenté a un concurso organizado por el grupo de Facebook Una Vitrina Llena de Tesoros y Amigos. En dicha entrada mencionaba que Nuria Rodrigo, una de las concursantes, había donado varios trajes de baño con sus correspondientes gorritos a juego, y que dichos trajes habían sido repartidos entre los primeros y segundos premios. Gracias a haber quedado en segundo posición con mi fotografía de Ally en la playa, tuve la gran suerte de recibir uno de ellos. Sirva la entrada de hoy como pequeño homenaje a Nuria por ser tan especial.
Pues bien, en el mes de septiembre Rossetti, yo y nuestras respectivas parejas hicimos una breve, pero relajante, escapada a nuestro spa favorito, el Elba Costa Ballena Beach & Thalasso Resort, y allí que nos encontrábamos dando un paseo por la zona de la piscina cuando, de repente, un pequeño ser surgió del fondo de la misma.
No podía creer lo que veían mis ojos, de algún u otro modo, Didi se había colado en mi equipaje y, enfundada en el maravilloso conjunto realizado por Nuria Rodrigo, disfrutaba de los rayos de sol que tímidamente asomaban aquella nublada mañana.
- ¡No podía esperar a estrenar el bañador! -dijo Didi mientras se sentaba al borde de la piscina.
Sinceramente, no pude enfadarme con ella. Yo también estaba encantado con que una de mis chicas al fin luciera ese bañador y ese gorro (que debe tener varias horas de trabajo), así que aprovechando que mi cuñado nos había dejado su cámara acuática, decidí hacerle algunas fotos en aquel entorno sin miedo a que se estropease...
... incluso debajo del agua. ¡Me encanta cómo han quedado!
Después de almorzar volvimos a coincidir con Didi, esta vez dentro del spa en el que, como siempre, nos volvieron a tratar de maravilla y al que estamos deseando regresar de nuevo.
Didi se relajó bajo uno de los chorros de cuello de cisne.
Y disfrutó de la sensación de nadar contracorriente.
Para finalmente relajarse en una de las camas de burbujas.
Antes de salir, nos obsequió con algunas posturas de natación sincronizada que pudimos inmortalizar. ¿Se estará preparando para Madrid 20...24?
Aprovecho de nuevo para agradecer a Nuria Rodrigo el detalle que tuvo regalando estos conjuntos de natación, más aún cuando pude comprobar lo bien realizados que están y las horas de trabajo que debe haber detrás de ellos... ¡especialmente del gorro!
¡Besos para tod@s y feliz semana!
















































