- Definitivamente, creo que Matt Bomer es el candidato perfecto para interpretar a Grey. -Comentó Didi.
- Di, cariño, llevas semanas hablando de lo mismo. Esos libros te tienen completamente absorbido el seso. Creo que deberías pensar seriamente asistir a algún tipo de terapia de desintoxicación, algo así como 'Hola, me llamo Didi y soy Greyadicta'. -Respondió Lola.
En ese momento llamaron a la puerta.
- No necesito ningún tipo de terapia -proseguía Didi mientras se dirigía a abrir-. ¡Lo que necesito es un Christian Grey en mi vida!
- ¡Todas necesitamos un Grey en nuestras vidas! Jajajajajajaja -rió Lola desde la cocina, sin embargo la risa se le cortó cuando oyó el nombre de la persona que estaba en la puerta.
- ¡Lukas! ¡Qué sorpresa! ¿Qué haces por aquí?
- Hola Didi -respondió Lukas-. Vengo a ver a Alex. ¿Está en casa?
- Sí, está en casa -interrumpió Lola-. Pero, sinceramente, creo que igual no es buena idea que...
La voz de Alex sonó desde las escaleras.
- ¡Chicas! ¿Ha llegado Ryan? He oído el timbre e imagino que...
Durante unos segundos Alex quedó completamente enmudecida al ver de nuevo al que fuera su primer amor. Habían pasado meses desde que el joven polaco compartiera flashes en aquella sesión de fotos con la bella Lara Herzigová. Meses en los que había aprendido que la vida de una Barbie no es siempre rosa pantone, y que sus pequeños corazones de plástico también pueden romperse en mil pedazos. Y justo ahora que volvía a brillar... él aparecía de nuevo en su vida. Intentó poner en orden todos los pensamientos que en esos momentos se arremolinaron su mente, mostró su mejor sonrisa y se dirigió a el.
- ¡Lukas! ¿Podemos ayudarte en algo?
- Hola Alex, venía a hablar contigo. Ha pasado mucho tiempo y... bueno, creo que tenemos asuntos que aclarar...
- Didi, Lola, ¿nos podéis perdonar un momento y dejarnos a solas? -se dirigió Alex a las chicas.
- No te preocupes Alex, estaremos en el piso de arriba -dijo Lola.
- ¿Por qué nos vamos? ¡No nos vamos a enterar de nada! ¡Yo no puedo vivir sin saber qué está ocurriendo con esos dos! -espetaba Didi mientras subían las escaleras.
- ¡Calla! Seguro que desde la habitación podemos escuchar algo... ¡siempre que estés en silencio!
- Tú me dirás -le dijo Alex a Lukas.
- Alex... En todos estos meses no he sabido nada de ti, no me has dado la oportunidad de explicarte qué pasó en aquella sesión de fotos, si me dejaras...
Alexandra lo interrumpió.
- Lukas, no hay nada que explicar. Miranda me apartó de aquel trabajo y tú... el amor de mi vida, aceptaste continuar la sesión de fotos con Lara.
- Pero Alex -intentó excusarse Lukas -, eso no ocurrió exactamente así, nunca me has dejado explicarte que Miranda...
En ese instante, alguien interrumpía la conversación.
- Perdón, la puerta estaba abierta y... ¿llego en mal momento?
- ¡Hola Ryan! -dijo Alex-. No, no, en absoluto. Lukas ha venido a ver a... Didi, y yo... lo estaba saludando.
- Si quieres, te puedo esperar en el coche -dijo Ryan.
- No, no hace falta. Yo ya estoy lista y... no tengo nada más que decir. En fin Lukas -se dirigió Alex al polaco -. Tenemos que irnos. Se nos hace tarde.








