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viernes, 19 de octubre de 2012

Día Mundial contra el Cáncer de Mama II

Tal y como pudistéis comprobar en la última entrada, esta semana en Barbieholics nos hemos vestido de rosa con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra hoy, 19 de octubre.

Estoy segura de que tod@s conocemos a algún familiar o amiga que sufrió, ha sufrido o sufre esta enfermedad que, desgraciadamente, tiene una alta tasa de incidencia en la actualidad.

En mi caso, puedo hablaros de Elvira, una mujer de bandera que fue diagnosticada pasados los cuarenta. Le practicaron una mastectomía y tuvo que soportar un largo período de quimioterapia, pero superó la enfermedad y disfrutó de muchos años de sus hijos y de sus nietos. Siempre la recuerdo con una cariñosa sonrisa, arrancándose por alegrías en cualquier momento en el que la familia se reunía. Yo era apenas una adolescente, pero fue la primera persona que me habló con normalidad y sin tabúes de su enfermedad, la intervención y la prótesis que tuvo que llevar desde entonces.

También puedo hablaros de Herminia, a la que diagnosticaron un tumor maligno en el pecho cuando llevaba tan sólo un año de casada y mes y medio de embarazo. A pesar del consabido riesgo para su vida, esperó al nacimiento de su hijo para que le extirparan el tumor y someterse a quimioterapia. Desgraciadamente, un año y medio después recayó, y ya no tuvo fuerzas para combatirlo.  Para mí, se convirtió en un ejemplo de amor, entrega y sacrificio, y no he dejado de pensar en ella en todos estos años.

Sinceramente, no creo que éste sea el mejor de los homenajes, pero al menos ahora habrá otras personas que conozcan sus historias...


















Para todas las Elviras y las Herminias del mundo.


viernes, 4 de mayo de 2012

Mini-bloggers I: Dulce y picante


 Mi relación con la moda es un poco de amor-odio. Debido al tratamiento de mi enfermedad, hace tres años engordé doce kilos en un mes, y aunque cuando mejoré adelgacé algunos, no he podido recuperar la talla que había tenido desde hacía años. Tuve que guardar ropa de buena calidad que me encantaba y que ya no me sentaba bien, y sustituirla ha terminado convirtiéndose en una auténtica tortura. ¿Que adelgace? Adelgazar sólo consigue agudizar la desproporción entre la parte superior y la inferior de mis extremidades, y me deja con la cara "chupada", como bien señala mi madre.

Y la que era una auténtica loca por las compras terminó convirtiéndose en una persona que adquiere ropa porque la necesita para ir a trabajar, y que vuelca su faceta fashionista en una pequeña muñeca que la ha acompañado durante toda su vida. No podía imaginar que sería precisamente gracias a esa muñeca, y a la blogosfera, que volvería a interesarme por la moda, aunque sea en talla XL. Y es que gracias a fashion bloggers como Lynn, Marta Castellanos, Lara, Kora, Lasuite... y su forma tan personal y diferente de interpretar la moda, estoy empezando a disfrutar de pequeños caprichos con los que me siento bien conmigo misma.

Y para agradecerlo, he decidido crear esta sección de mini-bloggers, con la intención de rendir un pequeño homenaje a estas chicas que dedican su tiempo a compartir sus trucos, conocimientos e inspiración fashionistas. 

Esta primera entrada, que inaugura la sección, me vino como una inspiración, y no he podido parar hasta verla completa. Como imaginaréis por el título de la entrada, está dedicada a Lara, la autora del blog www.besugarandspice.com, y a una de las entradas que en mi opinión mejor representa dicho título, combinando la dulzura y femineidad del encaje con la dureza y la fuerza del cuero. Os pediría que le echárais un vistazo antes de seguir leyendo... 

De Lara he aprendido que no hace falta dejarte una pasta en ropa para sentirte elegante y femenina. Que debo ser valiente a la hora de combinar tejidos, estilos y colores. Que merece la pena invertir en buenos complementos. Que con unos vaqueros, una camiseta básica, un collar resultón y un sencillo blazer, puedo volver a mirarme al espejo y reconocer a mi viejo yo. Ésta es mi manera de darte las gracias por todo ello. Espero de corazón que te guste.

Escoger a la modelo no fue fácil. Por su corte de cara y por el hecho de ser pivotal, Carol me parecía una buena candidata. Sólo había un pequeño problema, y es su estilo algo "macarrilla". Sin embargo, fue precisamente esa pega la que al final la convirtió en la perfecta minialter-ego de Lara. También estaba lo de fotografiar en exteriores... entre días de lluvia, nubes y sobre todo viento se me hizo imposible. Así que tuve que improvisar un pequeño parquecillo dentro de casa, que al menos recordara al de la sesión de fotos original. Por supuesto, no podía olvidarme del outfit, que pude copiar con mejor o peor fortuna, y lo que al final resultó más difícil: reproducir las poses de las fotos originales. Fue una sesión bastante dura tanto para la modelo (que sufrió varias caídas) como para la fotógrafa, pero al final puedo enseñaros el resultado con dignidad.












Chaqueta/Jacket: Liv (por cortesía de Acerico)
Camiseta/Shirt: Barbieholics
Falda/Skirt: Barbieholics
Botines/Boots: Best Model on Location Montecarlo
Bolso/Bag: Best Model on Location Montecarlo
Pulsera/Bracelet: Liv & Barbieholics
Collar/Necklace: Barbieholics
¡Besos para tod@s y feliz fin de semana!

jueves, 1 de diciembre de 2011

LIVin' cool

No tengo ninguna muñeca Liv, pero me chifla su ropa. Es de mucha mejor calidad que la de Barbie (mejores tejidos, terminados de calidad y detalles como botones o tachuelas) y además es de su talla. Así que el día que fui a buscar el regalo del sorteo para Rocío y encontré una oferta de ropa, no pude resistirme.

Decidí combinar mis nuevas adquisiciones con ropa Mattel y crear tres looks para despedir el otoño, cada uno con un estilo distinto.

Para Pat opté por un look romántico, con un toque divertido. Es cierto que parece más primaveral que otoñal, ¿pero quién dijo que el ésta época tiene que ser triste? Excepto los zapatos, que son de Barbie, y el pseudo-paraguas, hecho por mí, el resto del outfit es de Liv. Un gorro, una gabardina, pantalones rojos y un bolso-cesto son perfectos para los días en que a pesar de la llovizna, todavía no se siente el frío del próximo invierno.






Bajo la chaqueta, Pat viste una camisa de tirantes que contrasta vivamente con su piel morena. También podéis observar el detalle de los botones del pantalón.




Se supone que a las pelirrojas no les va el vestir en rojo o rosa. Pero a mí me parece que a Pat le sienta genial este conjunto.




Con Carol he optado por un look urbano de inspiración militar que casa perfectamente con esta piloto de pruebas. Excepto por los zapatos y el pañuelo (de Barbie), el resto del outfit es de Liv. La seriedad de la chaqueta de camuflaje contrasta con la intensidad del fucsia de los adornos y el bolso, que le da un toque femenino.



No sé por qué, pero este conjunto le da a Carol un aire universitario que sorprendentemente encaja con su dura personalidad. Me la imagino en el metro repasando sus apuntes, o sentada en la cafetería saltándose una clase.





Por último, no dudé un instante para vestir a Scarlett con el último look, el más cosmopolita. Por encima de su little black dress, lleva una chaqueta de pata de gallo Liv que he tuneado quitándole la capucha original y transformando ésta en un bolso. Unos buenos zapatos y unas gafas de sol, y ya está lista para una mañana de compras en la gran ciudad. Y como siempre, una vez que comienzo a hacerle fotos a esta chica, no puedo parar.








Un primer plano del bolso-capucha, pelo sintético incluido.




¿Cuál es vuestro look favorito, o el que elegiríais para salir en un soleado día de otoño?

viernes, 23 de septiembre de 2011

Home Sweet Home

Como lo prometido es deuda, aquí os dejo un detallado reportaje de mi casa-vitrina ya terminada. En primer lugar, no os imaginéis nada sofisticado, glamouroso o realista. Me impuse algunas normas a la hora de hacerla, así que por adelantado ya sabía que el resultado no iba a ser nada así. Sin embargo, he disfrutado muchísimo al diseñarla y sobre todo al crearla, y lo mismo a algun@ de vosotros os puede servir algo de lo que he hecho.

Las normas que decidí seguir son las siguientes:
1. Por encima de todo, reciclar y tunear... me hacía ilusión crear cada detalle yo misma.
2. Nada de gastar dinero en muebles de muñeca (aunque si alguien me regala alguna vez el sofá de Jonathan Adler no voy a hacerle ascos, prometido).
3. Las únicas compras permitidas son en los chinos o papelerías/tiendas de manualidades.
4. Nada de monocromía para la casa de mis niñas. Colores tan alegres como ellas, aunque por supuesto combinados con estilo.

Empecemos por el ático, que incluye un altillo con cajas blancas (Kassett para CDs y para DVDs, 2,99 € y 6,99 €, de Ikea, que compré junto con la estantería Billy, 35 €) donde guardar la ropa de Barbie y Ken. Debajo del altillo se encuentra, por supuesto, el vestidor. Para las paredes, utilicé cartulina malva, gris y negra; para el lateral usé una hoja de un cuaderno de scrapbooking que mi hermana pequeña me trajo de Miami. El suelo es un tablero de madera que cortó mi padre y que teñí con una mezcla de betún de judea y aguarrás. Ahí tenéis a Scarlett, que se está preparando para salir a cenar.



No tenía por casa ningún espejo que pudiera aprovechar, así que compré en los chinos dos espejos (1 € cada uno) con el marco de espuma. Los corté, los pegué y los pinté de negro, así quedó un espejo alargado donde las chicas pudieran verse de cuerpo entero.



La estantería la compré hace algunos meses en un chino, ya la vistéis en una entrada anterior (2 €). La pinté de negro y le quité la tapa de cristal. Las cajas-sombrereras las guardaba de unos anillos que me regalaron, y los ositos son las tapas de unos tarros de colonia. Con un trocito de cartulina en forma de tubo apañé un expositor para cinturones y gafas de sol.



Un joyero forrado con tela que tenía rodando por la casa se ha convertido en un cómodo sillón donde poder calzarse. El cojín venía con un reloj, está hecho de cuero y me pareció perfecto sobre el sillón. Sobre los laterales de la estantería y el armario atornillé unos corchetes negros, a modo de colgadores.


Por último, en los chinos compré estos marcos tamaño foto de carnet (0,75€ cada unidad), y por internet busqué imágenes de zapatos Louboutin y Manolo Blahnik's que fueran bien con la decoración del vestidor.


El armario ya lo conocéis, es el que me ayudó a hacer mi padre. Coloqué todas las cajas de zapatos encima para dejar los estantes más despejados, y puse tiradores (chinchetas señalizadoras de los chinos, 0,75 €) en los cajones.


Sobre un trozo de cartulina negra pegué tres corchetes negros para hacer un perchero. La bolsa de compras de Naf Naf la hice con un sobre de los que vienen con botones de repuesto, dos trocitos de cordoncillo y cinta adhesiva.



Pasemos ahora al salón, para el que utilicé cartulina gris, verde y negra, además de otra hoja de scrapbooking. El suelo es otra lámina de madera, esta vez pintada de gris. Quise que el salón fuera un espacio para que las chicas se relajen y descansen, un lugar donde estuvieran cómodas, y ahí están Candela y Carol para corroborarlo.


Candela está leyendo una revista sentada sobre un sillón que en realidad era un reposamóvil de mi marido, que he pegado sobre una tapa de crema de la cara para darle mayor altura. La pequeña estantería ya la visteis en la entrada sobre el cumpleaños de Shelley, y el aparador es la mesa de profesor que fabriqué para Pe con una caja de un juego de lotería. La repinté de negro, marqué el centro para simular unas puertas y pegué dos cuentas a modo de tiradores. En la esquina me gustaría poner una lámpara, pero de momento van a tener que aguantarse con este adorno de ramas. La maceta, al igual que el pie de la mesita auxiliar, están hechos con unos antiguos topes de barra de cortina repintados. La tabla de la mesita es un minicd prehistórico forrado con papel adhesivo.


Esta vez para el marco de fotos elegí una imagen de Shelley con Pobre Oso. Los tarros son dos trozos de madera que encontré entre los cachivaches de mi padre, y las tapas son tornillos. El jarrón es un trozo de tubería que también salió de otra de las cajas de cachivaches de mi padre. Las flores son de Mattel.


Carol, que como podéis ver está ya totalmente integrada en su nuevo hogar, se está poniendo al día sobre sus compañeras en nuestro blog. El sofá y los cuadros ya los conocéis de la fiesta de cumpleaños de Shelley. Los cojines los rehice con un nuevo diseño, ya que en esa ocasión estaban sólo apuntados con unos alfileres. Decidí utilizar la base de la caja de Martini Gold como mesa auxiliar, y la trasera es la tapa del armario de Barbie.


Os dejo una foto del portátil que le hice a las niñas. Pensé que si para los de Mattel cualquier cosa se fabrica con plástico y cartulina, yo podía hacer lo mismo. Se trata de una cajita de esas de obsequio de sombras de Clinique que estaba casi gastada (que bien que lo guardo todo, aunque empiezo a pensar si eso no será uno de los primeros síntomas del Diógenes). Le quité las sombras y pegué las pegatinas con la pantalla y el teclado, et voilà! Un apañado portátil para que las chicas puedan estar al día en la red.


La última habitación es el dormitorio, y teniendo en cuenta que era la que menos me gustaba, tampoco ha quedado tan mal al final. Para forrar las paredes utilicé cartulina roja, negra y dos láminas de scrapbooking. El suelo es una lámina de madera forrada con papel adhesivo que compré en los chinos (1 €). Los muebles son los que Vero me regaló, repintados en negro.


Gema anda con la cabeza en las nubes desde que conoció a Nacho. Ahí la tenéis, peinándose y canturreando más feliz que una perdiz.


Los tarros están hechos con la parte de cristal de tres bombillas, los tapones con cuentas de madera pintadas de rojo. La polvera es la de Leilah.


También aproveché algunos de los objetos de los que me regaló Vero, como esos botes, el cepillo y el peine. El cuelga collares, que no se ve muy bien, es un corchete enorme doblado para que se quede de pie.


El perchero es uno de esos maniquíes para colgar collares. La verdad es que lo tenía guardado, y ha resultado ser el elemento más importante del dormitorio, y el que me dió la combinación de colores que utilicé para las paredes.


El cabecero fue un quebradero de cabeza. En su lugar original quedaba fatal, y la cama era demasiado larga como para ponerla cruzada. Así que al final decidí ponerlo de forma que hiciera las veces de sofá cama. Tuve que rematar el cabecero con un cordón, ya que no traía el encaje original. La colcha y los cojines (excepto el del centro, que es también de un reloj), están hechos con un viejo chaquetón que se me había roto y que no tiré a la basura por si lo podía aprovechar (y mira por donde fue así). La lámpara la hice con un bolín de billar, alambre y cartulina. La pequeña Kitty era un adorno para el móvil, me pareció que quedaba mona ahí encima.



Shelley se ha quedado dormida encima de Pobre Oso. Así parece hasta casi buena, aunque creo que Pobre Oso no se atreve ni a respirar no vaya a ser que se despierte...


Bueno, espero que os haya gustado, y que algo de lo que he hecho os pueda resultar de utilidad. ¡Gracias por leer hasta el final esta entrada kilométrica!

viernes, 19 de agosto de 2011

Una chica de altos vuelos

Mi marido es un apasionado de la aeronáutica. Si fuera por él, estaría haciendo acrobacias con la Patrulla Águila todas las tardes. Por eso, cuando esta mañana llamaron a la puerta y me encuentro esta escenita en el porche de mi casa, no dudé en gritar:

-¡Cariiiiiiiiiiiiii, baja aquí ahora mismo!


Por supuesto, en cuanto le vi la cara supe que él era el responsable de que un avión a escala 1/6 y un bellezón de ojos azules vestida con un mono a lo "busco a Jacq" hubieran aparcado en mitad del patio. Sin embargo, la desconocida no le dio opción de contestar a mi marido.

-¡Teniente Carol Ferris, piloto de pruebas a su servicio, señor! El trayecto desde la base de Rota ha discurrido sin incidentes. He seguido sus instrucciones al pie de la letra. Estoy lista para comenzar las prácticas en cuanto usted lo disponga.

-Verás -le dice mi marido a la tal Carol-, hay algo que se me olvidó comentarte. En cuestiones muñequiles, entre otras tantas, el mando lo ostenta mi mujer, aquí presente.

-¡Teniente Carol Ferris, piloto de pruebas a su servicio, señora!

-Sí, sí, ya te he oído la primera vez. Puedes dejar de cuadrarte, que esto no es ningún cuartel.

Sin embargo, Carol no movió ni un párpado. Mi marido me susurró algo al oído.

-¡Deeeeescansen! -grité sin mucho entusiasmo.

-Uf, gracias. Me estoy muriendo de calor aquí fuera.

Y ni corta ni perezosa se quita la parte de arriba del mono. Es entonces cuando sus medidas me dejan atónita. Le dirijo una mirada a mi marido, quien no tarda en excusarse.

-Es que es exclusiva del Comic-con de San Diego. Ya sabes, figuras de acción, heroínas... ¡es de la película Green Lantern! Además, a ti te encanta la actriz que hace de ella en la peli, es la de esa serie de niñas pijas que te gusta tanto, la que ocurre en Nueva York...

-¿Gossip Girl?

-¡Eso, la rubia de Gossip Girl!

Me quedé mirando fijamente el rostro de Carol. No lo podía negar, se parecía a... ¡Blake Lively! Una extraña emoción se apoderó de mí.

-Mmmm... ¿te importaría que te hiciera unas fotos?

Y sin darle tiempo a contestar, tiré de ella hasta el estudio, donde la hice esperar los diez minutos que tardé en apañarle un atrevido conjunto tuneando la falda y el top de "Barbie en Egipto" para su primera sesión de fotos.

Como podéis comprobar, Carol tiene el cuerpo de una fashionista de la primera generación, excepto por el torso, que es rígido y con tres tallas más de pecho que una Barbie normal (me da que ésta ha visitado al cirujano de Didi...). Es genial para posar, incluso se mantiene de pie. Es cierto que tiene un molde algo extraño (el Glimmer, típico de las Louboutin), con la mandíbula muy acentuada, pero las fotos no le hacen justicia, es realmente bonita y aunque el parecido con Blake Lively no es exacto, tiene un aire a ella.


Para ser una piloto de pruebas, hay que reconocer que es bastante buena modelo. En cinco minutos estaba posando como una profesional, y se notaba que disfrutaba tanto como la fotógrafa.





Espero tener pronto tiempo para hacerle un vestido de noche... De momento, se quedará con su mono y su casco, para deleite de mi marido que (¿quién me lo iba a decir?) tiene ya su primera, y según él, única, Barbie Girl.