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viernes, 22 de junio de 2012

El verano ya llegó...

El mes pasado tuve que pasar unos días en Málaga, así que una tarde, para despejarnos un poco, mi cuñada y yo salimos a asaltar jugueterías. Ya os he comentado alguna vez que mi cuñada también es una enamorada de Barbie, y guarda todas las suyas y un sinfin de complementos (boutique, peluquería, caravana...) en espera de tener un lugar para poder exponerlos como se merecen. Nuestra primera parada fue en Juguetes Carrión, donde encontré dos ofertas interesantísimas. Una de ellas me dio la idea para esta entrada. La segunda os será debidamente presentada la semana que viene...

Aplastado bajo un montón de packs de ropa fashionista, encontré una caja color rosa pantone que me hizo ponerme a dar saltos en mitad de la juguetería. Se trataba de un set Duo Fashion Fever, con dos conjuntos veraniegos para vestir iguales a Barbie y Shelly. Incluía albornoz amarillo, bañador estampado, sandalias playeras y visera. Su precio: 3 euros (y eso que marcaba 15).




Obviamente, el pack causó sensación entre mis chicas, que con la llegada del calor están deseando estrenar ropa acorde con la estación estival. Sin embargo, en cuanto informé que la afortunada tendría que llevarse a la pequeña (y casi buena) Shelley consigo (que para eso era un pack duo), a todas les salieron planes. Bueno, a todas menos a una.

-Supongo que para variar me tocará a mí -se quejó Pe, que sigue ejerciendo de niñera con nuestra fierecilla-. Y yo que me prometía una primera jornada de playa tan romántica como la del año pasado...  Menos mal que Ralph es un buenazo y tiene una paciencia a prueba de bomba.

Y por lo que unos días después me contó Pe, desde luego que el chico la tiene...

Por supuesto el día de playa comenzó temprano por la mañana. Ralph vino a recoger a Pe y a Shelley, y las llevó a pasar el día a la Barrosa. Hacía un poco de viento de poniente, lo suficiente para que el sol no picara demasiado pero no tanto como para comer tortilla rebozada en arena. La verdad es que el desembarco en la playa me recordó a los de mi infancia. Al igual que mi padre, Ralph cargó diligentemente con todos los trastos "necesarios" para pasar el día:


Que si la tumbona...



Que si la tabla, la nevera y la bolsa con la comida...



Que si el flotador ("¿Pero de verdad necesitais todo esto?" se quejaba mi padre, al igual que el pobre Ralph)



No olvidemos las sillas y las mesas...



Ya habrá algun@ que estará pensando que dónde anda metida Pe, y que si ella no podía ayudar un poquito al pobre hombre. Os puedo asegurar que también tenía sus problemas. Y es que llevar la bolsa de las toallas a la vez que evitar que Shelley no provoque un "accidente" no es moco de pavo. Al final optó por llevarla en brazos... Mi madre tenía que llevarnos a mis hermanas, a mi prima y a mí, cubos, rastrillos, palas y maxibolso lleno de toallas incluidos. Todavía no entiendo cómo se las maravillaba. Así tiene la pobre las cervicales ahora...Vamos, que mi padre al final salía ganando, jejeje...



Al igual que mi madre, lo primero que hizo Pe al llegar al puesto base fue embadurnar a Shelly de crema protectora. Y al igual que nosotras, Shelly estaba deseando que terminara para poder ir al agua y no salir de allí en dos horas.



Mientras, Ralph se dedicó a adecentar el puesto base. 
Estaba claro que tenía que olvidarse algo... ¡la sombrilla!



Ralph decidió acompañar a Shelly al agua. Sobre todo, porque a su lado el tiburón de Spielberg es Nemo. No me diréis que el bañador que lleva el chico no tiene desperdicio...



¡Aquello sí que era el paraíso para Pe! Se preparó para pasar un rato de relax al sol, y como era de esperar, se quedó dormida...



Cuando despertó y miró la hora, no podía creerlo... ¡había dormido más de dos horas seguidas! Y lo peor era que todo seguía en calma a su alrededor. ¿Dónde estaba Ralph? Y sobre todo... ¿dónde estaba Shelly? ¿Debía ir al puesto de la Cruz Roja para que avisaran por megafonía  de que una especie de minisociópata andaba suelta por la playa? ¿Que si la veían era muy importante no acercarse a menos de un metro de ella y que bajo ningún concepto debían dejar ningún tipo de utensilio a su alcance?  Sin embargo, en ese momento la vio acercarse muy dispuesta hacia un montículo de arena situado a unos pocos metros de la tumbona en la que Pe seguía sentada. 

-Esto... Shelly, cariño... ¿has visto a Ralph por alguna parte? -preguntó con un deje de preocupación.

La niña hizo un gesto afirmativo con la cabeza, mientras seguía concentrada en su tarea de añadir puñados de arena al montículo en cuestión. 

-El tío Ralph está aquí mismo -añadió.

-¿"Aquí mismo" quiere decir en la playa, en algún lugar de la playa?

-En algún lugar no... ¡aquí, con nosotras!

Pe echó un vistazo a su alrededor, temiendo que el espíritu de un Ralph recién ahogado fuera a aparecer en cualquier instante.

-Verás, es que le estuve contando que el otro día en la tele echaron un documental muy interesante sobre los "espás". Y le dije que si quería que le hiciera un "tatramiento espasial". ¡Y quería! ¡Mira! le he hecho una "voltura" de fango.

Pe dirigió la vista hacía el montículo de arena que señalaba Shelly, y lo que vio la dejó sin palabras...




Afortunadamente, cuando Pe lo desenterró, Ralph estaba en perfectas condiciones (aparte de algo de arena en ojos y boca) y según sus propias palabras "nunca había tenido un cutis tan exfoliado y suave".

Creo que para el año que viene no consigo que se vuelvan a llevar a Shelly a la playa ni a cambio de la colección completa de Fashion Avenue... 

¡Besos para tod@s y feliz comienzo del verano!


viernes, 23 de diciembre de 2011

En el Portal de Belén...

Como ya os comenté hace un par de semanas, el día de la Inmaculada solíamos "recolocar el Belén viviente". Lo de "recolocar" era porque llevaba puesto desde el mes de agosto en nuestro cuarto de juegos y había que moverlo hasta el comedor. Sí. Yo era de esas niñas para las que el Belén era un juego como cualquier otro, y no entendía que tuviera que limitarse a cuatro semanas entre diciembre y enero. Colocaba una gran mesa al fondo de la habitación, la forraba con papel marrón de envolver y me liaba a poner trozos de corcho, bolas de papel de periódico forradas de papel marrón para hacer montañas; ríos y lagos de papel de plata y serrín de la carpintería de mi abuelo a espuertas. Con témperas de colores delimitaba los caminos, las huertas, los pastos y la nieve de las montañas.

Y nuestro Belén fue bautizado como "viviente", porque las figuritas (las de plástico de toda la vida, tenía una colección que crecía cada año) cambiaban de sitio prácticamente cada día. Y no era por arte magia, por supuesto. Las movía yo, para que los pastores "no se aburrieran de estar en el mismo sitio" y los Reyes "llegaran de verdad". Vamos, que los camellos empezaban las Navidades en la esquina del Belén, y aparecían junto al portal el mismísimo día 6. Como tiene que ser. Además, el Niño Jesús se pasaba hasta las doce de la Nochebuena escondido debajo de un pajar.

Con los años, abandoné las figuras de plástico por otras de los chinos bastante apañaditas, y ayudada por mi padre, construimos con cartón-pluma y vendas de escayola varias casas que se iluminaban, un estanque con cascada y una pequeña colina coronada por un bonsai, todo aderezado con mucho musgo y serrín. Desgraciadamente, el año pasado tuvimos que darle el pasaporte a todo debido a los desperfectos sufridos durante la obra en casa de mis padres. La parte buena es que ya estamos preparando una versión mejorada y en madera para el año que viene.

De todas formas, me daba mucha pena no poner el nacimiento este año, y pensé que quizá, con la ayuda de mis chicas, podríamos celebrar la Navidad como es debido. En cuanto comenté la idea que se me había ocurrido, salieron voluntarias e incluso algún voluntario. Y cuando en uno de mis paseos de compras chinas vi este adorno, no tuve ninguna duda: en Barbieholics tendríamos nuestro propio portal de Belén.




Y es que cuando me tropecé con este pequeño Niño Jesús típico de las abuelitas (la mía tiene uno tamaño Barriguitas en su mesa de noche), el resto fue coser y cantar (bueno, mucho más coser que cantar, todo hay que decirlo) hasta conseguir formar esta estampa en mi salón:




Tal y como escuchó la palabra "disfraz", Ralph se presentó voluntario para el puesto de San José. Con su tez morena daba bastante la talla, y decidí tomarle la palabra antes de que se echara atrás.




El disfraz consiste en una túnica marrón sin mangas (que gracias a Dios apenas se ve, porque la tela era difícil de trabajar y me quedó bastante churretosa) y un sobretodo color beige. Esta tela era mucho más agradecida, y me permitió coserle unas mangas (sí, estáis leyendo bien, MANGAS!!) que ni yo misma me creía que fuera capaz de hacer.




Completan el conjunto una faja en color granate y un pequeño manto sobre la cabeza. El bastón es un palito de brocheta pintado con rotuladores de colores.




La barba está hecha con fieltro, y atada con unos lazos. A mí me parece que le ha quedado un disfraz muy divertido, y para estar cosido totalmente a mano, con unas puntadas bastante uniformes.



Gema daba saltos de alegría cuando le confirmé que sería la Virgen María. Y es que de pequeña se tenía que conformar con ser el árbol segundo o la oveja tercera, debido a sus escasas dotes memorísticas. Ya sé que las posibilidades de que Myriam de Nazaret fuera rubia y de ojos azules son totalmente nulas, pero no tenía corazón para decirle que no después de lo que me contó. Y ahí la tenéis, una sonriente, orgullosa y guapísima Virgen María.




Su disfraz consiste en una túnica blanca con mangas (se ve que estaba de racha) rematadas con un lazo celeste, y un manto en el mismo tono.




Sé que lo correcto sería que no se le viera el pelo, pero no pude resistirme a sacarle algunos tirabuzones. Por último, y aprovechando que la pequeña Shelley se pasa el día disfrazada de angelito correteando por la casa, la colgué con unos hilos y completé la escena. La parte positiva es que así la tengo quietecita.

En fin, espero que mañana paséis una noche muy especial y entrañable rodeada por vuestros seres queridos. Y aunque es inevitable echar de menos a aquellos que ya no están a nuestro lado, soy de las que piensan que lo más importante es disfrutar al máximo de aquellos que si lo están, y fabricar nuevos y buenos recuerdos. ¡Besos para tod@s!


viernes, 16 de septiembre de 2011

It's a kind of magic...

Hace ya algún tiempo que mi marido me llevó al Ikea a por una estantería Billy donde poder guardar a mis muñecas. De momento no me traje las puertas, pero en el futuro quiero ponérselas. En fin, que cuando llegué a casa, toda eufórica, la monté en un ratito y me dispuse a sacar a mis Nenucos, bebés, y un largo etcétera de muñecos que tengo guardados en cajas, con la pretenciosa idea de hacerles un sitio en la flamante estantería. Craso error. Cuando ubiqué las Barbies, no hubo sitio ni para la pobre Nancy con su armario, que se ha tenido que conformar con la azotea de la vitrina. Así que una vez que lo volví a recoger todo (no sin cierta pena), llegué a la conclusión de que habría que convertir todo el espacio en una casa-estantería, así que avisé a Ralph para que viniera y comenzara las "obras" tan pronto como fuera posible.

Como a cualquier persona cuerda, la palabra "obras" refiriendose a la reforma total o parcial de un inmueble, me da escalofríos. Así que como confiaba plenamente en el buen hacer y la experiencia de Ralph (y sabía que Pe no se movería de casa mientras él estuviera allí), decidí quitarme de en medio y marcharme a la playa aprovechando los últimos días de buen tiempo. Gema se ofreció a acompañarme, y nos pasamos el día tumbadas al sol, bañándonos, leyendo, comiendo bocadillos de tortilla y filetes empanados y todas esas cosas que se hacen cuando estás en la playa. Cuando volvimos a casa, pudimos comprobar, asombradas, que casi todo estaba terminado. Y con más asombro todavía, también comprobamos que Ralph no era el único chico en la casa.


-¿Le conoces? -le pregunté a Gema. Pero Gema ya había desaparecido escaleras arriba...

Me acerqué sigilosamente a Ralph, que estaba consultando unos planos, y le señalé al desconocido con disimulo.



-Es Nacho. Se presentó el otro día en la oficina, buscando trabajo. Y como Tommy sigue sin poder poner un pie en esta casa... ¡Eh, Nacho! Esta es la dueña de la casa, Rossetti.

El chico me dedicó una sonrisa y un movimiento de cabeza sin soltar el pincel, totalmente concentrado en su tarea.



De repente escuché un taconeo proveniente de las escaleras. Algo pasó volando a mi lado y se posicionó delante de Nacho.

-¡Hola! He pensado que tendrías sed después de todo el día de trabajo. Hace tanto calor... Por cierto, me llamo Gema.

La última imagen que tenía de Gema era la de una chica con el pelo mojado recogido en una coleta, arena hasta en las orejas, restos de crema en la cara, unos shorts desteñidos y una camiseta dos tallas más grande que la suya. Sin embargo, la Gema que le ofrecía un vaso de agua a Nacho no se ajustaba "exactamente" a esa imagen.



El chico soltó el pincel de inmediato y volvió a sonreir... esta vez visiblemente azorado.

-Esto... ¡gracias! Estaba muerto de sed. Me llamo Nacho.

Ambos se quedaron unos instantes allí parados, sin terminar de soltar el vaso la una, sin terminar de cogerlo el otro. Ralph y yo contemplábamos la escena sin atrevernos a respirar demasiado fuerte. Y es que hay momentos mágicos que es mejor no interrumpir...


-Sé que te parecerá una locura -susurró Nacho (aunque claro, tanto Ralph como yo, que no perdíamos puntada, lo escuchamos perfectamente)- pero... ¿querrías acompañarme mañana al concierto de Barbie and The Punk Ladies?

-¡Creía que ya no quedaban entradas!

-Mi hermana tiene algunos contactos, y me consiguió un par de ellas. Está muy ocupada con su trabajo y no puede venir conmigo, así que...

-¡Me encantaría! ¡Adoro a Barbie and The Punk Ladies!


Dejé a Gema conversando animadamente con Nacho acerca del concierto mientras éste daba los últimos retoques a su trabajo. Al final del día, ya tumbadas en el sofá disfrutando de "El Mago de Oz", me di cuenta de que Gema parecía distraída.

-¿En qué piensas? -le pregunté a la más dulce de mis niñas.

-En que no sé qué ponerme para ir al concierto. ¿Sería posible que me hicieras algo especial?

Eso me pasa por preguntar...

P.D. Pronto os pondré fotitos de cómo está quedando la casa-estantería. ¡Y por supuesto, del nuevo modelito de Gema!

viernes, 2 de septiembre de 2011

El cumpleaños de Shelley

La semana pasada, Daniela me recordó que se acercaba el cumpleaños de su hermana Shelley, y que los cinco años es una edad muy importante como para no celebrar una fiesta.

-¡Por supuesto! -respondí-. Podemos llamar al Chiquipark para hacer la reserva.

-Esto... no sé si te acuerdas pero Shelley es persona non grata allí desde que vació la piscina de bolas haciendo tiro al blanco con los niños invitados de otro cumpleaños.

La imagen de las pelotas de plástico de colores volando por los aires a velocidad vertiginosa cruzó mi mente. Pasemos al plan B.

-¿Y qué tal el McDonald?

-Claro, para que el payaso Ronald salga llorando de allí, como la última vez.

-¿Telepizza? ¿Isla Mágica?

-Masa de pizza pegada en el techo. Hundimiento del Barco Pirata. Va a ser que no.

-¿Qué propones entonces? -le pregunto con un hilo de voz.

-Que lo celebremos aquí. Invitaré a algunas de las chicas para que entre todas podamos vigilarla. ¡Ah! Y nada de tartas, invariablemente terminan decorando las paredes. ¡Ni de velas, si le tienes aprecio a tu pelo!

-Dani, estoy por regalarle un bozal y una correa a tu hermana. En fin, veré lo que puedo hacer, aunque no te prometo nada.

Aprovechando que ya tengo en casa la vitrina que hará de casa de mis muñecas, decidí improvisar algo para la fiesta. Comencé con el suelo, dibujando una cuadrícula de 5x5 sobre una cartulina marrón que tenía por casa. En el futuro, quiero hacerlo con cartulina gris, pero de momento me ha hecho el apaño. Utilicé lápiz amarillo y gris para marcar las juntas y redondear las esquinas de los azulejos. Con unos alfileres colgué un cartel de felicitación, y para abrir el espacio, coloqué dos espejos Malm pintados de blanco en los laterales.



Sunny y Gema, conversan sentadas en un moderno sofa, confeccionado con la parte superior de una caja de Martini Gold, y espuma foam forrada con tela tipo cebra. Los dos posters que cuelgan en la parte de atrás son el retrato que Andy Warhol hizo de Barbie en los ochenta. Les modifiqué el color para que fueran a tono con el resto de la habitación. Tanto Sunny como Gema visten dos modelos del pack de ropa fashionista que Acerico me regaló a la vuelta de su estancia en Londres. Los zapatos también son fashionistas.



Gema, como siempre, se atrevió con un divertido peinado.


Daniela vestía el conjunto Gossip Girl - Blair, con un cinturón rosa, y una chaqueta de punto Fashion Fever. La mesa de cumpleaños es de Chabel, vestida con algo de tela negra y un lazo.


La estantería es una pequeña caja de madera pintada de negro. Los libros los hice con un poco de fieltro grueso y cartulina marrón. Los tarros son del Ken Fragancia y de un set de Baño de Barbie. La Matrioska es la más pequeña del conjunto que me regalaron hace varios años.


Al final, en lugar de la correa y el bozal, le regalé a Shelley un traje para su cumpleaños. Está hecho de lazo rosa tipo Burberry, con tablas en la parte superior y mucho vuelo en la falda. La diadema con la corona fue un regalo de las chicas.


Candela decidió ocuparse de la música. Viste un conjunto perteneciente al set de ropa Fashionista de Acerico. El mini equipo de música y los auriculares son de Chabel.


Esta vitrina, que utilizo para guardar los bolsos de mis chicas, la encontre en un chino, y venía con la madera sin tratar. Con un poco de lija y pintura negra, quedó bastante apañadita.


Pe trajo a Ralph, del que no se separa últimamente, y los dos se pasaron la velada riendo y bailando. Él viste un traje original de Mattel para Ken, y ella un vestido Fashion Fever muy de su estilo.


Al final, parece que entre todas conseguimos vigilar a Shelley para que no hiciera ninguna trastada... ¿o no?


martes, 9 de agosto de 2011

Un día en la playa

-Necesito que me prepares algo para ir a la playa. Para mañana.

Sí, las palabras sonaban a Barbie... pero no era Barbie, sino Pe, quien las pronunció ayer por la tarde. Parece estas primas comparten mucho más de lo que parece.

-¿Y tiene que ser para mañana? Es que de un día para otro no sé lo que me va a dar tiempo de hacerte, la verdad.

-Ralph me ha invitado a pasar el día en la playa -me contestó Pe con los ojos brillantes-. Y me gustaría estar guapa.

-Parece que lo vuestro va en serio... Te gusta mucho ¿eh?

-No me sentía así desde el instituto. Desde que conocía a... tú sabes quién. Ralph es un hombre atento, romántico, cariñoso, culto... Compartimos muchas aficiones y nos divertimos tanto cuando estamos juntos... El otro día fuimos la cine, a ver una reposición de "Cleopatra" en versión original, después fuimos a cenar a un restaurante de comida asiática, y terminamos dando un largo paseo por la playa. Fue una velada inolvidable.

-Está bien, veré lo que puedo hacer. Seguro que puedo apañar algo de aquí a mañana.

Como tenía poco tiempo, decidí tunear algo que tuviera en mi caja de retales. Efectivamente, allí encontré un top celeste que venía entre la ropa que me regaló Vero, y que según pude averiguar perteneció a una Barbie Magic Moves. Tenía la cintura algo estropeada, así que le cosí una tira de lentejuelas plateadas, a juego con el remate del cuello. Después rescaté un trozo de gasa celeste del conjunto de de Barbie en Egipto, y cosiendo los bordes le hice una especie de batón holgado, muy de los años 50, es decir, muy del estilo de Pe.


Con un poco de arpillera y lazo morado, confeccioné una pamela de ala ancha y un bolso para la playa. Completé el conjunto con unas gafas de sol Basics y zapatos morados fashionistas. A Pe le encantó el conjunto, y accedió a posar con él para mi cámara. También prometió darme todos los detalles de su día de playa con Ralph.


Cuando Ralph llegó para recoger a Pe, vistiendo un conjunto de playa Fashion Avenue (que compré hace un par de semanas junto con uno para Barbie exactamente igual al de Acerico), también quiso inmortalizar el momento.



Y como Pe es una mujer de palabra, aquí tenéis un pequeño resumen gráfico del día. Por supuesto, comenzaron con algo obligado: poniéndose un buen protector solar, que los rayos UVA te pueden dar un buen susto. Eso sí, se ve que Ralph quiso aprovechar el momento...


Después estuvieron hablando de uno de sus temas favoritos: el cine. Está claro que esta pareja sólo tiene ojos el uno para el otro.


Mientras Ralph iba a por unos refrescos, Pe aprovechó para echarle un vistazo a una revista que había comprado de camino a la playa. Por cierto... ¿no os suena de algo la chica de la portada?


Después decidieron darse un baño. La arena quemaba tanto que Ralph se ofreció a llevar a Pe en brazos hasta la orilla, cual caballero de brillante armadura.


A Pe había que recogerle la baba con cuchara...


A mí me da la sensación de que este es el comienzo de una bonita historia de amor... ¿y a vosotr@s?