
Cuando volvimos tras nuestro parón veraniego, os comenté que en el mes de junio llegó a casa una nueva inquilina que había revolucionado al personal muñequil. Bueno, para ser sincera, el personal andaba ya bastante revolucionado, y a puntito de declararse en huelga. ¿La razón? Una buena parte de mis chicas no habían sido siquiera presentadas como lo merecían en Barbieholics, y amenazaban con atrincherarse en la estantería, tomar los Louboutin como rehenes y llamar a la prensa.
Afortunadamente, la llegada de Gloria apaciguó los ánimos. "Sé que lo normal es tener quince minutos de fama... pero yo os ofrezco algo mejor. Un minuto de gloria en el que poder cumplir vuestro sueño. El minuto de Gloria", aseguró, mientras las chicas la miraban como si se les hubiera aparecido la Virgen de Fátima y Coco Channel al mismo tiempo. "Y tú Rossetti, ya puedes espabilar. Necesitaré un par de platós, alguien que dirija el cotarro y por supuesto, un buen logo. Un logo siempre dice mucho de cualquier programa".
"Platós. Logo... ¿programa?", balbuceé en estado de shock. "No ando muy sobrada de tiempo, ya lo sabes", le respondí. "No te preocupes. será algo sencillito. Lo importante serán nuestras invitadas".
Asentí y me puse manos a la obra. El primer diseño del plató no me convenció del todo. El fondo me pareció muy oscuro, y el marco digital que hacía las veces de pantalla llamaba demasiado la atención.
Gloria estaba de acuerdo conmigo, y aún probamos algunos diseños más antes de decantarnos por el definitivo. En cuanto al logo, también supuso un problema.
Y es que al mostrarle mi primera propuesta...
-¡Este no! ¿Quieres que la gente piense que van a ver un programa del canal Decasa? Yo trabajo con fashion dolls, no con macetas ni jarrones... Mis invitadas tienen una vida que contar.
Algo desanimada, lo intenté de nuevo, pero...
-A ver, te dije que mis invitadas tenían una vida que contar, no que esto fuera a ser el Diario de Patricia. Quiero que la gente las vea brillar, no sacar a relucir sus trapos sucios...
Resultó que Gloria es una chica muy exigente, y tiene muy claro lo que quiere. El problema es que yo no lo tenía nada claro, aunque de todas formas lo intenté de nuevo...
-Dios mío, Rossetti, mira que eres espesa... ¡Que aquí nadie va a cantar ni a bailar! Quiero que mis las protagonistas de mi programa se sientan especiales, y a la vez cómodas, al estilo Gloria. No puede ser tan difícil...
Por fin, al mostrarle mi cuarta propuesta, y casi agotada mi paciencia, exclamó:
-¡Ahora sí que lo has clavado! Puedo imaginarme la intro, con el estribillo de
Gloria, versionada por Sergio Dalma, sonando de fondo, la cámara abriéndo el plano y mostrándome en el plató, preparada para presentar el primer programa, el programa piloto de...

-¡Hola Barbiehólic@s del mundo! Mi nombre es Gloria Dreamhouse y esto es... ¡
El minuto de Gloria!". Bienvenidos a este sencillo plató, en el que queremos que tanto nuestr@s invitad@s como vosotr@s os sintáis como en vuestra propia casa.

Nuestra intención es que toda muñeca (o muñeco), sin importar su marca, línea,
label o precio tenga la oportunidad de darse a conocer y brillar como una estrella fugaz, antes de volver a su hogar en la estantería. Pero antes de continuar, quiero presentaros a nuestro equipo. Por supuesto, tras la cámara está la propia Rossetti, que insiste en mantener su anonimato. Ella se encargará también de preparar a las chicas para cumplan sus sueños. Y como regidora de escena, nos acompañará Marta, a la que conocéis por ser el regalo de cumpleaños de l@s alumn@s de Rossetti...
Creo que esos auriculares que le ha apañado Rossetti le sientan bastante bien...
Y tras este inciso, llegó el momento de presentar a nuestra primera invitada, que inaugurará este programa piloto. Ella es...

Pues sí... ¡yo misma! Y es que ya que en cada programa mi labor se limitará a la de presentar y entrevistar a las muñecas invitadas, pensé que sería una buena idea poder hablaros un poco más de mí, para que podáis conocerme mejor. Vale, y para lucirme un poquito, que una también tiene su pequeña ración de ego. Así que sin más dilación, demos la bienvenida a nuestro plató a... ¡Gloria Dreamhouse!
Hola Gloria... No sabés como me alegra que puedas estar aquí hoy. Ya sabes que para Rossetti eres una muñeca muy especial pero, ¿podrías contarnos algo más sobre ti misma?
-Gracias Gloria, ¡estoy encantada de ser la primera en estrenar esta silla! A ver que puedo contarte... pues aunque Rossetti me rebautizó al llegar a su casa, soy una Midge de la serie Barbie in the Dreamhouse, de 2013. Como puedes imaginar, soy una playline, aunque bastante peculiar porque hacía muchos años que mi molde, el Steffie, no aparecía en esta línea. Es cierto que está algo modificado (soy un poco más cabezona que una Steffie normal), pero mi melena pelirroja, mis pestañas insertadas y mis pecas me han convertido en una de las preferidas de esta serie. Además, tengo un cuerpo fashionista que me permite posar con bastante solvencia... ¿qué más se puede pedir?
-Tienes razón... y supongo que a todo eso debemos sumar que fuiste un regalo sorpresa de parte de Acerico. Reconozcámoslo, eso suma puntos... Pero yendo al grano, ¿cuál es el sueño que quieres cumplir aquí, en El Minuto de Gloria?
-Pues la verdad, aunque soy una periodista bastante profesional, me apasiona la moda, y mi ilusión sería poder desfilar como una modelo de verdad. Además, como he pactado con Rossetti que vestiré con el mismo conjunto durante la primera temporada de este programa... ¡estoy deseando cambiarme de ropa!
-¿Qué tengo que vestir igual todos los programas? ¿Cómo consiguió Rossetti que yo firmara eso?
En fin, no te entretengo más. Rossetti te espera para tu transformación en toda una modelo... El resultado... ¡después de la publicidad!
-Ya estamos de vuelta, y yo estoy lista para cumplir mi pequeño deseo. ¡Qué ilusión! Rossetti ha preparado una pasarela de verdad por la que poder desfilar. Aunque mis primeros pasos no son muy seguros...
Llevo puesto el segundo conjunto incluido en mi caja, aunque el bolso, los zapatos y el collar son fashionistas.
Creo que el pelo recogido también me sienta bastante bien...
Pronto me siento más segura, y hasta me atrevo con alguna pose...
¡Y esto es todo por hoy! Me despido esperando que hayáis disfrutado (sobre todo porque como no sea así me cancelan el programa...).
Y no lo olvidéis: Haced que cada minuto de vuestra vida sea... ¡glorioso!
¡Besitos y feliz fin de semana!