viernes, 12 de agosto de 2011

Gossip Queens: Premios "One Lovely Blog" y "Blogger Luxury"

Así es, queridos corazones cotillas... Desde los geniales blogs Sadie & Gen y Soñando en Tecnicolor llegan estos dos premios a Barbieholics, que si no nos equivocamos con las cuentas (porque tampoco hay mucho que contar, no vayamos a engañarnos), hacen el cuarto y quinto para estos dos blogueros novatos. De parte de Acerico y Rossetti, así como de Gossip Queens... ¡muchas gracias Gen y Subflava!

Como condición, tanto Acerico como Rossetti debían contar siete curiosidades sobre ellos desconocidas para sus seguidores, y a continuación pasarlo a otros diez blogs. La redacción de Gossip Queens ha tenido acceso a tan jugosa información y hemos decidido publicarla en primicia para nuestros lectores. Pecando de poco originales e inspirados por la fantástica entrada que Sadie dedicó a su premio, hemos optado por incluir imágenes relacionadas con cada una de sus "confesiones" para hacer su lectura más amena. Por supuesto, la protagonista de las imágenes no puede ser otra que la muñeca más famosa del mundo.

Acerico confiesa...

"Como dijo Rossetti en su entrada, no sólo de Barbies vive el coleccionista, así que antes de que llegaran a casa las niñas, las estanterías de mi estudio estaban tomadas por mi colección de muñecos de la serie Saint Seiya (Los Caballeros del Zodíaco). De pequeño me encantaba esa serie y aún hoy día sigo disfrutando como un enano de las aventuras de los cinco caballeros de bronce en su lucha por proteger a la diosa Atenea. Desgraciadamente la adquisición de muñecos fue cada vez más difícil debido a que Bandai dejó de lado el mercado Español, aunque ahora acaban de inagurar una web para comprarlos directamente por Internet (una novedad que viene acompañada de una considerable subida de precio). Ese parón en la distribución, junto con la llegada de la primera Barbie hicieron que cada caballero recogiera su cosas y se metiera en su cajita. Ahora todos descansan en los estantes superiores, esperando a que llegue el día en el que puedan, de nuevo, lucir sus brillantes armaduras".

Barbie as Athena de la colección Goddess, foto obtenida de internet.


"Cumplir años ha dejado de hacerme gracia. Durante la época de los veinte estaba bien, era divertido eso de convertirte en adulto, sin embargo ahora me aterroriza ver cómo los cuarenta se van acercando poco a poco, sin prisa, pero sin pausa. En los últimos años he visto cómo han ido apareciendo las primeras arrugas, las primeras canas, los primeros achaques, y siento que cada vez es más difícil llevar el síndrome de Peter Pan con dignidad".

Barbie 50 años después, foto obtenida de internet.

"Aunque hoy día soy muy modosito, lo cierto es que de pequeño era peor que Shelley. Rompía jarrones que luego pegaba y volvía a colocar en su sitio como si nada hubiese pasado, insultaba a las personas mayores que no me cedían el asiento en los autobuses, toreaba al cura cuando íbamos a una iglesia, me escondía en los escaparates de las tiendas a modo de maniquí mientras mi madre se volvía loca buscándome... vamos, una joyita, menos mal que la pubertad, además de los primeros granos y la ortodoncia, también trajo el sentido del ridículo, de lo contrario habría acabado siendo peor que el vaquilla.


Shelley realizándole una sesión de 'cupuntura' a un osito.
Rossetti confiesa...


"Cuando era una niña, una de mis primas (aunque más que de prima ejercía de hermana mayor) me descubrió las maravillas del Antiguo Egipto, y aquello resultó ser un amor a primera vista que terminó convirtiéndose en toda una pasión. Coleccionaba cualquier cosa (libros, cuadros, adornos...) que tuviera que ver con lo egipcio, y soñaba con ser arqueóloga y descubrir las tumbas de las más grandes Reinas que diera dicha civilización: Nefertiti y Cleopatra".

Las reinas Nefertiti y Cleopatra (collage realizado a partir de fotos obtenidas de internet). La primera es una OOAK sobre un cabeza molde Kayla; la segunda la versión de Cleopatra Reina del Nilo de la colección de este año 2011.


"El día en que Dios repartió salud allá arriba, yo me quedé sin número. Soy lo que se conoce como un canastito de chucherías: tengo un poquito de todo, vamos. Casi desde que nací he desfilado por consultas y quirófanos, y tomo más medicinas al día que mi propia abuela. Sin embargo, me considero afortunada, pues gracias a ello me esmero en cuidarme tanto por dentro como por fuera y sobre todo, intento disfrutar cada momento al máximo.".

Dr. Ken y Barbie Cirujana, collage realizado a partir de fotos obtenidas de internet.


Durante las navidades de 1984, mi prima/hermana mayor nos llevo a mi hermana, a su hermana y a mí a ver la película "La Historia Interminable". Las tres niñas salimos del cine completamente alucinadas por aquel alarde de imaginación y magia que era el mundo de Fantasía. Cuando me enteré que la película se basaba en un libro, enseguida me hice con él y lo devoré en un par de días. Desde entonces, se convirtió en mi "biblia". Dormía con el libro debajo de la almohada, y a veces volvía a comenzarlo en cuanto lo terminaba. Unos años más tarde se lo leí a mis hermanas en voz alta, a razón de un capítulo cada noche. Todavía guardo ese ejemplar, al que se le caen las páginas despues de más de medio centenar de lecturas... Y sí, todavía me gusta creer que Fantasía existe, aunque sea en un rincón de la imaginación de cada ser humano. Total, muchos científicos también creen que la teoría de los multiuniversos es factible..."

Teresa Fashion Fever caracterizada por Rossetti como la Emperatriz Infantil de la película.


Acerico & Rossetti confiensan...


"A pesar de que ambos sentimos pánico por las motos, no hemos tenido más remedio que colocarnos unos buenos cascos y unas cazadoras para acompañar en sus trayectos a nuestras respectivas parejas, que comparten esa pasión. Lo que peor llevamos es el estropicio que el casco provoca en nuestros peinados... ¡así no hay quien llegue presentable a ninguna parte!"


Ken y Barbie Harley Davidson, foto obtenida de internet. ¡A estos chicos si que no se les mueve ni un pelo!

martes, 9 de agosto de 2011

Un día en la playa

-Necesito que me prepares algo para ir a la playa. Para mañana.

Sí, las palabras sonaban a Barbie... pero no era Barbie, sino Pe, quien las pronunció ayer por la tarde. Parece estas primas comparten mucho más de lo que parece.

-¿Y tiene que ser para mañana? Es que de un día para otro no sé lo que me va a dar tiempo de hacerte, la verdad.

-Ralph me ha invitado a pasar el día en la playa -me contestó Pe con los ojos brillantes-. Y me gustaría estar guapa.

-Parece que lo vuestro va en serio... Te gusta mucho ¿eh?

-No me sentía así desde el instituto. Desde que conocía a... tú sabes quién. Ralph es un hombre atento, romántico, cariñoso, culto... Compartimos muchas aficiones y nos divertimos tanto cuando estamos juntos... El otro día fuimos la cine, a ver una reposición de "Cleopatra" en versión original, después fuimos a cenar a un restaurante de comida asiática, y terminamos dando un largo paseo por la playa. Fue una velada inolvidable.

-Está bien, veré lo que puedo hacer. Seguro que puedo apañar algo de aquí a mañana.

Como tenía poco tiempo, decidí tunear algo que tuviera en mi caja de retales. Efectivamente, allí encontré un top celeste que venía entre la ropa que me regaló Vero, y que según pude averiguar perteneció a una Barbie Magic Moves. Tenía la cintura algo estropeada, así que le cosí una tira de lentejuelas plateadas, a juego con el remate del cuello. Después rescaté un trozo de gasa celeste del conjunto de de Barbie en Egipto, y cosiendo los bordes le hice una especie de batón holgado, muy de los años 50, es decir, muy del estilo de Pe.


Con un poco de arpillera y lazo morado, confeccioné una pamela de ala ancha y un bolso para la playa. Completé el conjunto con unas gafas de sol Basics y zapatos morados fashionistas. A Pe le encantó el conjunto, y accedió a posar con él para mi cámara. También prometió darme todos los detalles de su día de playa con Ralph.


Cuando Ralph llegó para recoger a Pe, vistiendo un conjunto de playa Fashion Avenue (que compré hace un par de semanas junto con uno para Barbie exactamente igual al de Acerico), también quiso inmortalizar el momento.



Y como Pe es una mujer de palabra, aquí tenéis un pequeño resumen gráfico del día. Por supuesto, comenzaron con algo obligado: poniéndose un buen protector solar, que los rayos UVA te pueden dar un buen susto. Eso sí, se ve que Ralph quiso aprovechar el momento...


Después estuvieron hablando de uno de sus temas favoritos: el cine. Está claro que esta pareja sólo tiene ojos el uno para el otro.


Mientras Ralph iba a por unos refrescos, Pe aprovechó para echarle un vistazo a una revista que había comprado de camino a la playa. Por cierto... ¿no os suena de algo la chica de la portada?


Después decidieron darse un baño. La arena quemaba tanto que Ralph se ofreció a llevar a Pe en brazos hasta la orilla, cual caballero de brillante armadura.


A Pe había que recogerle la baba con cuchara...


A mí me da la sensación de que este es el comienzo de una bonita historia de amor... ¿y a vosotr@s?



viernes, 5 de agosto de 2011

Cris

Al regresar a casa, y mientras subía la maleta al dormitorio, escuché una voz que provenía del estudio. Era Didi, no le dí la mayor importancia, estaría charlando sobre ropa, sobre zapatos, sobre Stephen o sobre Lukas, sin embargo algo hizo que me pusiera en alerta; en la habitación había alguien más. Me asomé y allí, junto a ella, se encontraba una guapa rubia enfundada en una cazadora de cuero. Por la forma en la que estaban hablando y la complicidad entre ellas pude deducir que no se acababan de conocer. De pronto Didi giró la cabeza y, antes de que yo pudiera decir nada, me vio y con una gran sonrisa me saludó.



- ¡Acerico! ¡Ya habéis regresado! ¿Qué tal el viaje? Imagino que todo estupendo, me alegro de que estés de nuevo aquí, te hemos hechado taaaaaanto de menos.

- Gracias Didi -contesté. Un recibimiento demasiado cálido... incluso para Didi ¿qué está tramando? ¿y quién es la nueva rubia? -¿Qué tal todo por aquí? -le pregunté.

- Bueno, por aquí todo sigue igual... Helena y Rahnia con sus posados y sus desfiles, Gisèle con sus... ya sabes... sus 'amiguitos', Alex en la playa con Lukas, Stephen enfrascado en sus diseños... Así que... ninguna novedad al frente

'¿Ninguna novedad? ¡Hay una extraña en mi casa! ¿Qué es eso de ninguna novedad?' pensé, luego respiré hondo...

- Ah, estupendo y... ¿quién es nuestra invitada? -pregunté mientras miraba a la misteriosa joven.

- ¡Oh! ¿Ella? Es Cris, mi prima del pueblo, bueno, su nombre es Cristobalina, pero todos la conocemos por Cris. Ha terminado sus estudios y ha querido tomarse un año sabático recorriendo con su moto distintas ciudades. Se enteró de que yo estaba viviendo aquí y quiso acercarse a verme. Le he dicho que, si quiere, puede quedarse una temporada con nosotros, ¡hacía tanto tiempo que no estábamos juntas! Espero que no te importe... ¡Cris! -la llamó -ven, acércate a conocer a Acerico.

Suspiré y no tuve más remedio que resignarme... ¿qué otra cosa podía hacer? Sí, ya, podría haberle dicho a Didi que mi casa no es el Hotel Acerico Spa & Resort y que su prima, la de Cuenca, podía buscarse algún otro sitio donde dormir pero, no nos engañemos, realmente estaba encantado de que esta nueva chica se uniera al grupo, no sé por qué, pero algo en mí me decía que podía dar muy buenos momentos. Mientras pensaba dónde iba a colocarla (estaba empezando a tener problemas de espacio, estas niñas se multiplican como los Gremlins) Cris se levantó con aire decidido, se acercó hacia mí y, alargando su mano, me saludó, me dio las gracias por acogerla en casa y se excusó diciendo que iba a dar una vuelta en la moto por la playa, no sin antes hacerle algunas fotos para que la pudiéseis conocer. Tras la sesión de fotos, y mientras veía cómo se alejaba, sólo pude pensar en una cosa 'me gusta'.







viernes, 29 de julio de 2011

El Beso

Hace unos meses, cuando me enteré de que Barbie Collector iba a sacar una Barbie Klimt en la serie Museum Collection, me emocioné bastante. Junto con Botticelli, Klimt es uno de mis pintores favoritos, casi hasta la obsesión. Cuando tengo ocasión (y suficiente tiempo libre) me gusta recrear (o hablando en plata, mal copiar) cuadros al óleo, y de Klimt he terminado cuatro. Pero cuál sería mi decepción al ver que la Barbie Klimt se inspiraba en uno de los pocos cuadros que no me gustan del genial pintor, el retrato de Adele Bloch-Bauer I. Para tratarse de la señora Bloch-Bauer I, a los de Mattel no les ha salido mal la Barbie. Supongo que ya habréis tenido ocasión de verla, pero si no, podéis echar un vistazo en el blog de Deirdre, A Sanctuary, my Sanctuary, pinchando aquí. De todas formas, decidí echarle un poco de cara y hacer mi propia Museum Collection Klimt, esta vez de mi cuadro favorito, El Beso:



Elegir a la modelo fue bastante fácil. Becky, con su pelirroja melena, su tez blanca y sus boquita de fresa encarnaba a la perfección a la protagonista del cuadro. Además, contaba con otra ventaja: su pelo rizado es un absoluto desastre, he estado a punto de ponerlo a hervir en alguna ocasión, pero a cambio me permite realizarle cualquier peinado, por elaborado que sea, sin miedo a que se le estropee el pelo (sobre todo, porque nunca va a quedarle peor de como lo tiene). Así que con un poco de lamé dorado sobrante de los nuevos vestidos de fiesta de Barbie y Leilah, un retal de gasa negra y pintura acrílica, me lancé a la confección de un conjunto inspirado (que no exactamente calcado) en el cuadro. La verdad es que tardé más en aclararme con el diseño que lo que tardé en llevarlo a cabo, y en una tarde tenía lista mi propia Barbie Museum Collection. Y aquí tenéis el resultado, junto con mi mala-copia, digo, recreación, de El Beso (en mi defensa diré que fue el segundo cuadro que pinté en mi vida, tan lanzada como siempre).



El conjunto consta de un vestido palabra de honor (sí, again), ceñido a la cintura con un pequeño cinturón, y un chal que combina lamé dorado y gasa. Los zapatos son Basics Jeans.



Todo el traje está pintado con motivos florales inspirados en el propio cuadro, realizados con pintura acrílica. Asímismo, el chal de gasa emula las ramas de la parte inferior del cuadro.


Para el pelo, opté por un semi-recogido. Partí el pelo en dos, retorcí ambos mechones y los uní en el centro con una goma transparente. Después, rocié los mechones que sobresalían con un poco de protector térmico del Mercadona y les di forma con los dedos. Finalmente, pinté unas flores y se las coloqué sobre el peinado.


La verdad es que el resultado me encantó, Becky parecía estar hecha para este modelo, y no podía parar de hacerle fotos.


Obviamente, ella estaba encantada con tanta atención, tanta foto y sobre todo, con un conjunto hecho especialmente para ella.


Después de ver el resultado, he decidido no tratar de alisarle el pelo a Becky. Casi no me atrevo a peinar a las otras por miedo a estropearles el pelo, y lo cierto es que me encanta hacer recogidos. El protector térmico me resultó muy útil porque aparte de humedecer el pelo tiene un poco de efecto fijador, no tanto como la laca, pero suficiente para dejarte moldearlo. Ya os contaré qué tal se elimina cuando le quite el peinado.


Para terminar, un primer plano de la modelo, que no podía estar más guapa, o al menos a mí me lo parece.


Le ha gustado tanto la experiencia, que se ha ofrecido para protagonizar otro Museum Collection que me gustaría realizar, inspirado en la obra de Botticelli. Lo mismo cuando se entere de que tiene que posar medio desnuda se echa para atrás...

martes, 26 de julio de 2011

Stephen McQueen

Afortunadamente los packs de ropa fueron todo un acierto. Las chicas estaban encantadas con los nuevos modelitos. Didi y Alex se encontraban probándose algunos de ellos mientras no paraban de decirse mutuamente lo súuuuuper divinas y súuuuuper ideales que estaban con aquellos vestidos cuando, de pronto, escuchamos un quejido que provenía de una de mis maletas aún sin deshacer.

Nos acercamos y pudimos comprobar como, de entre las camisas, asomaba una mano. La sorpresa fue enorme al comprobar que era el mismísmo Stephen McQueen el que se había colado de polizón en mi maleta.

Stephen me explicó que, tras haberle hablado yo de las niñas, sentía curiosidad por conocerlas ya que presentía que encontraría en ellas inspiración para sus próximos diseños. Además, su ciudad natal, Londres, le traía a la mente recuerdos que él prefería dejar atrás... ¿y qué mejor sitio para empezar de nuevo que la soleada Cádiz? Las niñas parecían estar encantadas con nuestro nuevo inquilino, ya se veían posando para él y conviertiéndose en sus musas.

Tan felices estaban con la llegada de McQueen que no dudaron en pedirle que improvisara algún modelito para ellas. Stephen no se dejó de rogar y en un momento pilló un trozo de tela roja y vistió con ella a mi querida Didi mientras Alex se tiraba de los pelos de envidia (aunque eso sí, envidia sana).